Quedan pocos días para que veamos si la Ellie adulta hizo caso al consejo de su madre, en esa maravillosa frase que supuso expandir el videojuego, enseñándonos su llegada al mundo.
Marta y Alberto separaron momentáneamente sus caminos para comentar la primera temporada, capítulo a capítulo, en El último sofá y The talk of us.
Yo estos días los he estado escuchando para tener más frescas las ideas, porque ya he jugado un par de veces cada juego y no me da la vida más que para escuchar mientras paseo con el perrete.
Hoy al terminar el último capítulo se me ha ocurrido algo que seguro que alguien pensó en su día: Joel es el anti-dios (aunque Pedro Pascal sea divino). Seguro que es una chorrada, y nunca estuvo en la cabeza de nadie hacer del protagonista un reverso bíblico oscuro, pero me ha hecho gracia la idea. Me explico con spoiler de la primera temporada.
En el último episodio de la primera temporada Joel decidía que era mejor salvar a su hija (que no lo es) que tal vez salvar a la humanidad de la infección. Es una idea básica del cristianismo la de que Dios estuvo dispuesto a sacrificar a su hijo (que no lo era exactamente) para salvar a la humanidad de la infección del pecado original. Visto así, para quienes crean en esas cosas de la religión, quizá inconscientemente Joel hizo todo lo contrario a lo que se debía hacer. **
Idas de olla aparte, ya he leído alguna crítica un poco tibia de la nueva temporada, pero tengo muchas ganas de verla. ¿Soy el único?

