El otro día por fin pude ver ‘A real pain’, y quería comentar por aquí alguna de las cosas que más me interesaron. Concretamente, la idea de que es un perfecto exponente de lo que podríamos llamar el cine del malestar.
Frente a un cine de raíz melodramática que sabe identificar bien las causas de los problemas y disgustos de sus personajes, los cuales, por cierto, explicitan claramente su desencanto, en este cine del malestar los personajes afrontan problemas difíciles de definir, muchas veces ajenos a ellos, en los que su agencia está minimizada o, directamente, eliminada. En realidad, es fácil pensar este cine como una manifestación de la insatisfacción permanente a la que empuja un sistema como el nuestro.
En ‘A real pain’ asistimos a la peripecia de dos primos incapaces de compaginar sus emociones y estados de ánimo con los requerimientos sociales y económicos que los acechan. No entro en mucho detalle, pero el personaje de Kieran Culkin me parece un ejemplo fantástico de lo imposible de estar bien en un mundo como el nuestro. Y la peli lo resuelve visualmente, lo que pone muy alta en la lista de lo que he podido ver en los últimos tiempos.