Backrooms: El terror liminal

Creo que el otro gran estreno A24 de esta temporada, junto a The Drama, es Backrooms, que la verdad me ha gustado bastante. Así que aprovecho para crear este hilo para comentar que os ha parecido la peli a los que la hayáis visto :slight_smile:

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A mí la peli me ha sabido a oportunidad perdida porque el concepto está requeteguapo y se había usado super bien en la webserie original de Kane Parsons y aquí… como que está mezclado con otra forma de entender el terror, más mainstream y afincada en el género de los últimos años, que hace que pierda bastante sugestión.

Todo este rollo de atender psicológicamente a las Backrooms (explicando cómo se forman, encajándolas en los traumas de los protagonistas) diría que va en contra del minimalismo del concepto y esa abstracción en la que todo el mundo puede leer lo que se le antoje. Vaya, que es como innecesariamente explicativo (y esto se nota mucho en la peli porque básicamente son secuencias de paseos por las backrooms pegadas con una argamasa desagradable en forma de diálogos expositivos) y me cuesta no verlo como una labor concienzuda del estudio para domesticar la visión de Parsons y convertirla en una IP más, con su cliffhanger buscando una continuación y tal.

Que los productores sean James Wan y el impresentable de Shawn Levy (junto al hecho de que el guion no sea suyo) me reafirma en la idea de que a Parsons le han secuestrado el proyecto.

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Aunque no me haya gustado especialmente, voy a hacer un ejercicio por sumar al optimismo que ha despertado entre mis amigos y no ser un aguafiestas.

Primero, las secuencias en primera persona me parecen súper bien llevadas. Tanto por lo bien que se ven y se sienten, como por la capacidad de ofrecer variedad ante un concepto aparentemente limitado. De hecho, a ratos dejan de ser en primera persona y de formas bastante divertidas.

Segundo, hay momentos genuinamente brillantes a mi parecer. Mi favorito es el momento en que ambos personajes principales están a punto de tener una cenita romántica y Clark pide a una de las presentes en la sala que apague la luz. Esta no le hace caso, se levanta para apagarla y, tal y como lo hace, otro compañero presente enciende una lamparita. Aparte de la risa nerviosa que soltamos yo y mis amigos, me parece un momentito genial que te deja un poco contra las cuerdas como espectador porque te dice que “no hay normas” con las que te puedas sentir seguro.

Tercero, me gustan mucho los escenarios. Me parecieron tan inquietantes como las backrooms. Las casas de la pareja que grava eran tan plasticosas y falsas como las backrooms. Y creo que se esconde el cielo de forma intencional y, a riesgo de fliparme y equivocarme, creo que algún plano más general estaba compuesto de forma que el fondo parecía un fondo de teatro. Hay una textura que me gusta.

Y por último diré que a mi pareja le gustan los directos de juegos de terror de El Rubius y algunos he visto. Prometo que no intento ser despectivo cuando digo que ver Backrooms se pareció mucho a ver uno de esos directos. El mismo miedo jugando con dónde enfoca la cámara, o esa sensación de querer que se gire para no perder de vista eso. Que la cámara se gire y el escenario cambie de forma sutil. La sensación de que te persigue un monstruo y que el puzle sea “¿hacia dónde corro? ¿qué me encontraré ahora? ¿Qué es esta sala?” Es la primera vez que siento que un autor tiene interés en ese lenguaje de videojuego desde el conocimiento y el amor y no por el interés de gente con traje con ganas de llamar la atención de un público joven.