La verdad que mi experiencia con Hamnet fue positiva, aunque he de decir que para disfrutarla tuve que evitar pensarla demasiado.
Tiene unos primeros minutos en que me pareció que la película iba bien y me predispuso positivamente: me gusta a nivel de iluminación, color y textura de la imagen; la actuación de Buckley es avasalladora desde un comienzo (excesiva, quizás, pero magnética); si a eso le sumas la música de Richter que para mi es un punto débil, y la buena impresión que me causó que Zhao cambiara sus planos temblorosos y desprolijos y los cortes antojadizos de Nomadland por un estilo controlado y, aparentemente, con más intención (al menos estéticamente, no tengo muy claro si también narrativamente), yo estaba bastante entregado.
Pero llegado el segundo tercio de la película los problemas son bastante evidentes, en cuanto se regodea burdamente en el dolor y lo refriega en la cara en escenas que pudieran tener sentido aisladamente, pero se suceden una detrás de otra sin piedad. Me produjo una incomodidad cercana a la verguenza ajena. Creo además que ahí se acaba cualquier construcción del personaje de Agnes, que solo está ahí para sufrir.
Luego llega el final que sí me parece genuinamete poderoso a nivel de imágenes y montaje, a pesar de la insistencia en los subrayados. El ya mencionado On The Nature of Daylight por muy manoseado que sea es abrumador y, si por un lado, seguir recurriendo a él carece de cualquier originalidad y es un poco facilón (lo que a la hora de pensar la película, le resta puntos), también supongo que no es que alguien se lo pueda apropiar solo por usarlo antes, y si el resto de la música es del mismo compositor casi que tiene más sentido aquí que en otras películas. Además, creo que la escena hubiera funcionado igual con otra música, lo que no sentí, por ejemplo, con Arrival.
Encuentro razón a casi todas las críticas que he leído hacia la película (porque yo mismo fui conciente de sus numerosos defectos) así que no se qué pensaría con un revisionado. Habitualmente las películas que fuerzan tanto el llanto me dejan frío, pero al final Hamnet me hizo bajar completamente la guardia y llorar un rato de buena gana. Que no será la experiencia más elevada, pero bueno, es algo.
La novela no la leí así que fui libre de expectativas en ese sentido.