De un tiempo a esta parte he descubierto que disfruto mucho descubriendo nueva música y ampliando un poco los horizontes de los géneros sobre los que suelo orbitar. Y, en buena medida, estos descubrimientos han venido a través de los diferentes mecanismos que tiene Spotify para recomendarte o sugerirte temas o artistas.
Es cierto que no es, ni de lejos, el escenario ideal. Depender de un algoritmo, y uno integrado en una app masiva, nada menos, limita mucho el rango y suele acabar volviendo al mismo grupo de sospechosos habituales una y otra vez. Te da una bocanada de aire fresco en un primer momento, cuando empiezas a explorar lo que la plataforma tiene que ofrecerte, pero me da la sensación de que llega un punto en el que el radar está totalmente estancado y no tiene mucho más que ofrecer.
Si solo fuese eso, no creo que me encontrase ahora mismo en la situación en la que estoy con respecto a este tema. Lo que me llevó a renunciar a seguir usando Spotify fue su incesante empeño en la enshittificación, lo mal que remunera a los artistas, y el hecho de que financiasen a fascistas de múltiplesmaneras.
La cuestión es que ahora no sé muy bien cómo llenar el hueco que ha dejado Spotify. Por una parte, me gustaría encontrar una plataforma o servicio que me permitiese escuchar música variada de forma cómoda y sencilla, a ser posible europea. Y, por otra, siento curiosidad por otras formas de descubrir música, en cualquier formato: podcasts, revistas culturales, programas musicales, etc.
¿Os pasa algo parecido? ¿Cómo descubrís música vosotras?
Para mí esto es un temazo desde que descubrí el concepto de “parálisis musical”, que viene a decir que, alrededor de los treinta años, mucha peña deja de escuchar cosas nuevas y se queda en lo que ya conoce. Hay algún estudio sobre esto (y sobre qué no hay estudios, por otra parte), pero yo sí puedo afirmar sin duda que estoy aquejado de ese mal, y que, aunque intento sobreponerme, la cabra acaba tirando al monte…
A pesar de ello, sigo intentando pescar algo nuevo siempre que puedo, y mi manera de hacerlo es a través de podcast, blogs y recomendaciones de personas en cuyo criterio confío. Así he descubierto a ‘Las Petunias’ y ‘Amor líquido’ en los últimos tiempos, que me han flipado.
Uy, me interesa mucho el tema este.
En mi caso, la relación con el algoritmo de Spotify siempre ha sido complicada, dándome la impresión de que cuando acierta lo hace sobre todo por pura acumulación, ya que si todas las semanas te suelta un montón de canciones en las listas personalizadas (el Descubrimiento Semanal y el Radar de Novedades, por ejemplo) raro será que no aparezca algún tema que te haga tilín… pero creo que el nivel de acierto no está muy allá.
Siempre me pareció más útil la sección de “sus fans también escuchan” que hay dentro del perfil de cada grupo, sobre todo cuando son artistas que no tienen muchísimos oyentes.
Tidal fue la primera alternativa a la que le di un tiento porque, ya digo, me he malacostumbrado mucho a la conveniencia de poder escuchar casi cualquier cosa que se te ocurra con un par de clicks. El tema de la remuneración a artistas (un tanto mejor que Spotify, sin dejar de ser miseria) fue uno de los principales motivos para probarla de las primeras. Y tengo que decir que la experiencia fue muy satisfactoria. Tiene clientes para todos los cacharros que tengo en casa, la app es muy fluída y toda la info está bastante bien presentada, y la calidad de audio es notable (sin ser yo
ningún experto en esto). Peeero no tardé mucho en enterarme de que la empresa es de Jack Dorsey. Así que acabé cerrando la cuenta incluso antes de pasar el periodo de prueba .
Lo siguiente que probé fue Qobuz, también por el tema de la remuneración a artistas, su afirmación de que, supuestamente, la crearon por amor a la música, y el hecho de que sea europea. Pero la experiencia no ha podido ser más diferente a la anterior: el servicio al cliente es nefasto, hasta el punto de marearte durante un buen rato con un bot que funciona sobre IA generativa que es para verlo, y las apps son un desastre que no tiene ningún sentido, tanto a nivel de usabilidad, como de respuesta, estabilidad, organización de la información, estética… En serio, es digna de ver solo para maravillarte por el hecho de que cosas así puedan salir a producción en 2025.
En fin. Sé que la culpa es mía por ser quisquilloso de más, pero no me lo están poniendo demasiado fácil, la verdad
Lo de buscar una aplicación “ética” para escuchar música yo es una batalla que ya di por perdida hace tiempo.
Evidentemente Spotify es lo peor y lo que paga a los artistas es una miseria, pero es que tampoco creo que pasar de los 0,003$ que paga Spoti por escucha a los 0,01 de Tidal vaya a suponerle mucha cosa a alguien que no maneje cientos de miles de reproducciones mensuales.
En mi caso, Spotify (la versión gratuita, eso sí. Siempre me negué a hacerme premium porque, como dije antes, me parece el mal) lo uso para “picoteo”, pero si de verdad quiero apoyar a un artista me parece más efectivo comprarle un disco (o algo de merchandising, o ir a un concierto) que decidir si me lo escucho en Spotify o en Tidal.
Dicho esto, como modelo de app, y con todas sus limitaciones (o precisamente gracias a ellas) mi favorita es Bandcamp, aunque desde que la compró Epic (actualmente creo que los dueños ya no son ellos, sino Songtradr) ya no es lo que era.
Justo estaba comentando este tema con unos amigos el otro día, mientras buscábamos alternativas a Spotify (estamos todos en el mismo grupo familiar y nos sale ultra barato) por motivos sobre todo éticos, pero también de catálogo. Nuestra conclusión fue: todas eran una mierda y en mayor o menor medida son cómplices de los mismos problemas. Seguimos con Spotify sobre todo por comodidad, pero para grupos más independientes o cuyo catálogo no está en plataformas de streaming (quienes pueden permitírselo) yo personalmente tiro de Bandcamp o directamente de descargar el álbum en Soulseek.
Respecto a lo de descubrir nueva música, hace tiempo que escucho la emisora NTS, con unos hosts muy interesantes (Floating Points mi fav) y programas como el “Guide to” (donde se centran en géneros y artistas de distintas épocas) que me han introducido a más de un artista o escena de los que no había escuchado hablar en mi vida. Aparte de eso también leo bastante The Wire y The Quietus, que se enfocan más en lo independiente y en sacar a relucir artistas a los que no se les presta mucha atención en la prensa “mainstream”.
En lo personal me parece un poco triste que los artistas tengan que depender tanto del algoritmo o de tener ya una fanbase montada en TikTok, YouTube, etc, para que las discográficas les hagan el mínimo caso, la verdad. Se premia el hacer lo que el resto y perdemos en originalidad y novedad. Pero lo más triste si cabe es que es complicado imaginar la forma en la que esto podría cambiar a gran escala, porque no creo que sea un problema solo de las empresas que operan estos servicios de streaming, pero bueno tampoco me quiero poner muy pesimista aquí.
Esto me parece muy interesante, últimamente aprovecho cualquier oportunidad para despotricar de Spotify porque ahora mismo parece cualquier cosa menos un reproductor de música.
De siempre he tenido facilidad para descubrir música nueva sin depender enteramente de algoritmos (buscar artistas relacionados, webs, libros, gente cercana que también escucha música de forma activa) pero la forma en la que funciona Spotify es ese aspecto es un completo desastre. Por ilustrarlo, hasta su modo aleatorio está completamente sesgado.
Probé Tidal durante un mes y aunque estuve más contento con la experiencia en PC y móvil lo descarté al no tener soporte para Fire TV, ya que en casa usamos mucho el televisor y el equipo de sonido pasa escuchar música. Por esto es un poco lo que he descartado volver a las descargas, es bastante difícil renunciar a esa inmediatez y portabilidad.
Para compensar en poco las “”“recomendaciones”“”" de Spotify uso Last.fm para registrar lo escuchado y sí que atina un poco más en lo recomendado pero me sigo fiando más en mi instinto investigando y recomendaciones de mi gente de fiar.
En mis grupos de amigos tenía la fama de ser el hater absoluto de Spotify pero hace un año o así ya caí por lo conveniente que es.
Me pasó lo mismo con los libros, leo principalmente en inglés y es una batalla increíble intentar comprar fuera de Amazon. La mayor parte de los sitios que se solían recomendar como alternativas los ha comprado Amazon (aunque no te das cuenta si no lees la letra pequeña).
Con la música me suele costar un poco sentarme a encontrar cosas nuevas. Por suerte mis compañeros de oficina están siempre descubriendo cosas nuevas y voy anotando las que me gustan jaja. De ahí he sacado cosas como menta o shego.
Y hasta que Youtube hizo el último cambio gordo del algoritmo, me ayudaba bastante a llegar a cosas nuevas que me molaban. El disco de Modal Soul me flipa y no hubiese dado con él sin la reproducción aleatoria de Youtube.
Igual es porque soy un poco neoludita, pero esto de estar trabajando para el algoritmo me parece totalmente distópico y hace años que no me paso por el Descubrimiento semanal porque con las cosas tan random que escucho a saber qué me sugiere.
Una página que descubrí hace relativamente poco y está bien es Album of the Year, que aparte de tener varias listas con los mejores discos del año, actúa como una especie de Letterboxd de música y puedes ver qué cosas recomiendan los críticos, los usuarios, filtrar por género, etcétera. Está sobre todo orientado a música actual, pero tiene discos de todas las décadas, y fuchicando se pueden encontrar cosas chulas
Yo, últimamente, me estoy forzando (con placer) a dejar de picotear en spotify. Escojo un grupo, un album (basada en alguna recomendación humana), y lo escucho del tirón por orden. Y luego a otro. Huyo de listas y de greatest hits.
No se si es mejor o peor, pero esta forma me satisface mucho más.
Aquí otro que se bajó del barco del Spoti. Coincido con la mayoría en que en cierto punto tuvo algo de utilidad el descubrimiento semanal de la app, pero era más un milagro que una realidad, y por cada 50 canciones, lo mismo era 1 la que al final me llamaba la atención como para ahondar en los y las artistas.
También cabe señalar que si mi forma de escuchar suele ser álbumes completos de gente que me llama la atención, al final con Spoti acababa escuchando las mismas canciones sueltas de siempre.
Yo ahora mismo, aunque éticamente siga siendo un desastre, lo que hago es simplemente descargar (legal o ilegalmente) lo que me va interesando y escuchando álbumes completos. Además gracias a que el espacio físico es limitado (sobre todo en el móvil, me gusta mucho escuchar paseando), me obliga a seleccionar qué quiero tener en mi rotación actual y escuchar más conscientemente, lo mismo por la mañana toca la OST del DOOM, por la tarde Paco de Lucía y por la noche The Moody Blues. Cuando pueda compraré casi el 100% de lo que escucho, cuando tenga algo más de cuatro duros en la cuenta.
Intentar acercarse a cualquier cosa de forma ética es complicado y da infinitos dolores de cabeza, lo es hasta para algo tan simple como escuchar música. There is no such thing as ethics under capitalism
P.D.: Un artista que me gusta es Katsuhiko Maeda, aka World’s End Girlfriend, que en ocasiones me recuerda (aunque más ruidoso eso sí jajaja) un poco al Hidden Orchestra que ha compartido @Macro. Puede que lo conozcas, o lo mismo te interesa darle un tiento a este álbum.
Me he vuelto a cruzar con este texto de Marta G. Franco en el que habla sobre estrategias y alternativas para dejar de usar Spotify y otras plataformas de streaming similares, donde dedica una sección al descubrimiento.
No conocía ese artículo, @Macro, y me ha parecido muy interesante… aunque no esté muy de acuerdo con algunas de las cosas que plantea.
Por un lado, lo de irse de Spotify por lo malos que son para después comprar mp3 en Amazon no acabo de verlo. Aunque el artículo deja claro que hay otras maneras de hacerse con la música, me ha chocado que casi lo primero que se mencione como alternativa a Spotify sean iTunes y Amazon. Y tampoco me convence que se compare lo que pagan a los artistas iTunes y Amazon con lo que paga Spotify, porque son modelos distintos (unos pagan por reproducción y otros venden las canciones).
Y después, sobre como afecta Spotify a la relación de la gente con la música…
Aquí seguramente esté más solo, porque ya sé (y puedo entenderlo) que la teoría es que el algoritmo está matando la música (con esto sí que estoy de acuerdo) y que Spotify está matando el concepto de descubrir música, y esta es la parte que no comparto: yo creo que el problema real es cómo nos relacionamos con Spotify (o con la plataforma que sea, lo mismo vale para Netflix, por ejemplo), porque al final está en nuestras manos dejarnos guiar o no por el algoritmo (aunque está claro que intenten colarlo por todos los medios).
Al final casi parece que esté defendiendo a Spotify y nada más lejos de mi intención, la verdad. ¡Que quede claro eso!
En mi caso, soy un carcomido del internet y siempre acabo encontrando mis propios gustos en todas las esquinas, básicamente alimento a mi algoritmo dejandole señales que es lo que me gusta y que no. Asi he conseguido renovarme y dar nuevos aires a mi playlist o generos mas escuchados.
He tenido mis epocas de no saber que escuchar pero siempre he acabado volviendo.
Imágenes de amigos de que albumes has escuchado esta semana, canales de critica musical, recomendaciones de amigos irl, artistas que vuelven en forma de edit de tiktok.
Es verdad que merodear por las redes, hasta acabar con lo esperado, no es el escenario ideal, pero todo es ponerte limites y no abusar del tiempo de pantalla.
Si puedo recomendar sitios en específico: deep cuts (canal de youtube, especializado en critica y historia musical),
Mi opinión actual es que spotify “no está tan mal”. No quiero pretender como que sus malas prácticas no existen ni insunuar que deberíamos ignorarlas, pero las críticas hacia su algoritmo no termino de compartirlas. No es que me guste su algoritmo o que lo defienda, pero el caso es que puedes usar spotify con bastante libertidad en un catálogo prácticamente infinito.
Me explico: en Netflix (u otras plataformas de cine) no solo estás empujado a ver lo que manda el algoritmo con sus constantes sugerencias y las limitaciones que te muestra el feed. También tienes el factor de que el catálogo es bastante escueto. ¿Películas antiguas?¿Películas de otros países que no sean fenómenos virales? No hay prácticamente nada de eso.
Por otro lado, spotify tiene prácticamente de todo. Nada te impide bucear en recomendaciones de álbumes y ponerte a escucharlos enteros. Puedes basar tus reproducciones diarias en tus propias playlists y álbumes que quieras escuchar. Si me hago una lista basada en recomendaciones que encuentro por rateyourmusic u otras comunidades donde pueda encontrar a artistas fuera de lo viral y los algoritmos, puedo hacerlo! ¿Quieres escuchar artistas y grupos de Japón, Taiwán, China o Corea? Por indies u “ocultos” que sean, están en spotify!
Al final, para descubrir nueva música y recomendaciones, suelo tirar de rym, lastfm, etc. Spotify sólo para ejecutar. Su algoritmo de recomendaciones no me termina de convencer pero mientras tenga ese catálogo y me sirva como herramienta “ejecutora”, estoy satisfecho… más que nada porque podríamos estar mucho peor en esta era de internet/servicios de streaming.