Hace poco terminé la última temporada de ‘Sex education’, y llevo unos días dándole vueltas a lo poco que se parece lo que siento con esta serie y lo que experimenté con otra coming of age contemporánea, ‘Euphoria’.
De entrada, las dos me gustan mucho. Pero, según pienso en ellas, me decanto sin duda por ‘Sex education’. ¿Por qué? Desde el punto de vista estético, ‘Euphoria’ me parece una virguería a otro nivel (y eso que ‘Sex education’ tiene premisas formalrs resultonas y que, creo, trabaja coherentemente durante toda la serie. Con respecto a la narrativa, como me pasa con casi todas las series, veo tandas de episodios y arcos de personaje en las dos que me sobran, aunque en general las veo bien resueltas. Pero donde ‘Sex education’ me gana es con su planteamiento político.
Esta serie se reivindica como un espacio cultural desde el que pensar las relaciones afectivo-sexuales en la adolescencia llegando hasta donde sea necesario. Ya tiene coña que una serie de Netflix, la aplanadora cultural del momento junto a Disney, albergue una ficción que se toma tan en serio la cuestión de la representación.
En su día, la primera temporada de Sex Education me pareció graciosa, ahí se quedó. Pero si sé de gente que la ha usado con gente joven para hablar y tratar ciertos temas sobre la sexualidad y eso me parece guay.
Euphoria nunca me entusiasmó. No he visto la segunda temporada, pero sí los especiales de Navidad que me encantaron.
Lo que sí que puedo decir es que vi la serie con alguien a quien le tocaban de cerca algunos temas y, aunque esta persona decía gustarle, yo sentía como se malhumoraba, entristecía, entraba en un estado de paranoia o todo a la vez. Las amigas de mi madre le comentaron lo siguiente: “Refleja la nueva realidad de los adolescentes. Está muy bien.”. Mi madre, que tiene dos hijos que no beben, fuman o se drogan (y no son muy fiesteros, la verdad) no entendió muy bien que pasaba.
Lo que vengo a decir es que, me gusten más o me gusten menos, si son series que he visto como mis círculos cercanos han hablado de ella, de sus temas y se lo han llevado a lo personal. En cierto modo, eso está bien.
Y Euphoria también creo que ha sido una serie que ha marcado ciertas tendencias. Sé que por tempos, esto que voy a decir puede ser totalmente falso, pero creo que Euphoria y A24 se han retroalimentado en el lenguaje cinematográfico, en la luz y el acting del cine prestige-mainstream más actual (¿tiene sentido lo que acabo de decir?).
A mí Euphoria sí que me gusta, aunque como a muchas otras series le perdí la pista a mitad de camino. Sí que notaba que a veces era demasiado exhibicionista para mi gusto, sin que eso se tradujera en rasgos de estilo firmes o en una traslación sensible de las exigencias de la escena (me pasó lo mismo de forma mucho más exagerada con Adolescence, en la que ya la floritura me parecía casi cínica frente a la realidad representada).
Sobre lo que dices @NinoCine_akaGenis, yo me tomo Euphoria como una forma de representar a cierta juventud (no necesariamente a toda) de forma estilizadísima y casi alegórica por el estallido formal que propone. En ese sentido intento alejarme de la mirada “realista” y me cuaja muchísimo mejor.
De Sex Education sólo he escuchado y leído cosas buenas, pero como siempre con las series, me cuesta mucho arrancar con ellas y más todavía continuarlas. Lo de su planteamiento político me mola mucho, y definitivamente la sube unos cuantos peldaños de prioridad en mi watchlist.
A mí me gusta mucho Euphoria dentro de unas ambivalencias inevitables por lo malísima persona que es Sam Levinson y lo exhibicionista que es su puesta en escena; me da la sensación de que se ha sobredimensionado a nivel estético por falta de ficciones televisivas que puedan darle la réplica.
Más allá de eso me cae muy simpática lo caótica que es y lo mucho que le da igual seguir las convenciones de las series (menudo puto cacao era la segunda temporada, supone casi como una biblia de cómo no planificar una temporada y por eso no puedo darle menos que mis dieces). De Sex Education no puedo decir mucho, vi la primera temporada y me resultó agradable pero no lo suficiente como para continuar.
Eso sí, de lo poco que vi me pareció que tenía unas inquietudes mucho más honestas que Euphoria a la hora de representar la experiencia adolescente. En la de Levinson, como venís diciendo, creo que hay una intención tan alegórica en el mejor de los casos (o instagramera en el peor) que difícilmente puede ser relevante en el retrato de la chavalería en la ficción más allá de cómo su caos visual o su rapidez puedan maridar aproximadamente con lo que asumimos que puede ser su acelerada subjetividad (según las ideas que abordamos en aquel podcast sobre la GenZ jeje)
A mí Sex Education me encanta, más allá de lo tonto que puede ser Otis, porque a veces la excusa de que “es que un adolescente y es normal que la cague” se queda corta xD
Pero tiene un cast de secundarios súper rico y gestiona taaan bien la diversidad.
Sobre Euphoria, yo me declaro completamente hater no trago nada a Sam Levinson y reconociendo el poderío visual de la serie, tiene un aire de cuarentón pensando con sus prejuicios en como debe ser la juventud actual con el que no puedo
Euphoria ha provocado ella sola una tendencia estética en los adolescentes, para mí es lo más importante que tiene. Yo vi el primer capítulo de la primera temporada y el último; el primero me interesó por estética y le hubiera dado una oportunidad pero estaba viendo otras cosas, el último me lo vi con mi pareja, previo resumen de la temporada completa… no podía creer la cosa loca que me estaba contando. Entiendo que viendo la temporada será todo más paulatino jajaja. Esos adolescentes del hampa viviendo en ese mundo de hiperdrama de sexo, prostitución y asesinatos seguramente mola muchísimo pero a mí y a mis “taitantos” nos costaba un poco de tragar. Cómo “coming of age” no me parece muy acertado, de hecho no sé si lo metería en el saco, obviamente con lo poco que he visto me estaré equivocando, pero pienso que el “coming of age” presente aquí es más el picorsito que pueda provocar en el público al que va dirigida.
Sex Education en cambio me parece más acertada y pienso que sí entiende de verdad la sociedad adolescente (una vez más, desde mi perspectiva de persona con canas en sitios que no voy a decir. En el pecho). Además sí que me la veo muy a gusto aunque pienso que el zeitgeist se ha comido un poco las últimas temporadas. Y me mola muchísimo este rollo estético que se trae de que realmente sólo puedes decir en qué época ocurre cuando hacen alguna referencia o sacan el teléfono, es muy chulo. Y el rollo setentero me va mucho.
Usando un símil futbolístico, Euphoria es a la adolescencia lo que Oliver y Benji es al fútbol, Sam Levinson ha visto 2 adolescentes edgy que le asustaron e hizo una serie, con un gran reparto, eso si.
Sex Education es otra cosa, adoro a cada personaje, lo bien escrito que está, desarrollado, y el cariño que le ponen todos. Les quiero mucho.
A ver, entiendo todo lo que se dice sobre Euphoria y que no representa la adolescencia. No sé si el autor ha hablado de ello abiertamente, pero no tiene por qué ser un objetivo. Que la serie ha conectado con muchos adolescentes es una realidad y yo soy el primero que dijo que no le gustó demasiado, pero sumándome a tu símil, Oliver y Benji marcó y enamoró a una generación.
A mí en Euphoria siempre me ha costado ver esa voluntad de retrato generacional (aunque muchas veces la hayan querido vender así) que en Sex Education sí que me parece que está más presente.
Creo que Sex Education sí que intenta retratar a los adolescentes mientras que Euphoria sólo quiere retratar a unos adolescentes.
Es más, diría que en Euphoria el hecho de que los protagonistas sean adolescentes es algo casi circunstancial que se usa cuando conviene y se deja de lado cuando no (el personaje de Zendaya lleva nosecuántas rehabilitaciones con 15 años, hay un chaval de 10 años que es un capo de la droga… podrían ser personajes de 40 años sin problema) y Sex Education sí que tiene la adolescencia (ese concepto) como un eje más central.
Dicho esto, y aunque no lo parezca, gustándome las dos creo que me quedó con Euphoria porque aunque sus momentos malos me parecen peores que los de Sex Education, los buenos me parecen mejores… y ahora que ya hace un tiempo que vi las dos, son los que tengo más presentes.