Hay veces que se nos queda grabada en la memoria una escena potente de una de nuestras películas favoritas. Y hay otras veces que por lo visual, lo narrativo o lo absurdo de la situación se nos graba a fuego una escena aún cuando la película no nos impactó tanto.
Me parece interesante hacer una recopilación de escenas de esta segunda categoría. Cosas que recordáis con bastante fuerza aunque la película en sí no la tenéis tanto en mente.
Arranco con la escena de “No, gracias” del Cyrano de Bergerac de Gérard Depardieu. La vi de adolescente y en aquel momento me quedé mucho con este monólogo. Además es de esas primeras veces donde pensé lo complicado que era traducir y doblar las películas.