I swear, los BAFTA y la intranet

Buenos dias, ¿habeis visto I swear?

Yo la vi hace una semana y, aunque la película en sí es muy flojita, me ha dado pie a pensamientos y conversaciones divertidas.

La primera y, seguramente, la más curiosa, es que al acabar el visonado, comentaba con mi pareja como es una pena que no se le vaya a reconocer el trabajo a Robert Aramayo. Y lo creía porque creo que hace un trabajo espectacular, pero es difícil reconocerle las partes individuales a una película cuando el colectivo o el todo es tan flojo. Y creo que nunca me habían callado la boca en tan poco tiempo porque, efectivamente, Aramayo se ha llevado el Bafta.
Aún así, me ha gustado hablar con mis coleguitas sobre esto. Al final vemos una y otra vez los mismos proyectos en varios departamentos de los premios y creo que tenemos esa visión túnel. Si vemos Weapons… ya pensamos en “mejor guión”, “mejor actriz para este, esta y aquella” o vemos Hamnet y ya “mejor actriz, mejor actor, mejor todo!!!”.
Y pienso en proyectos que en general funcionan peor, pero sus partes que me parecen absolutamente brillantes. El mejor ejemplo para mí es Mickey 17, una película que me da bastante igual, pero creo que Robert Pattinson está increíble. Y Naomi Ackie. O Frank Dillane en Urchin, La leyenda de Ochi y sus criaturas, la foto de Nouvelle Vague, la música de Jay Kelly…

Y la otra cosa que me gustaría comentar es, obviamente, la reacción de la gente ante los tics de John Davidson durante la gala. He llegado a leer gente preguntándose qué por qué no se intentó evitar la situación, por qué no se editaron esas partes ya que era pregrabado, que por qué estaba ahí… Y la verdad es que parece casi hecho a propósito para demostrar que la peli es necesaria.

Si ves la película y al día siguiente ves la gala… te haces preguntas. ¿Por qué disculparnos por algo incontrolable? ¿Por qué hay gente que preferiría editarlo (esconderlo)? Me parece brutal cómo se le ha dado la razón a la película como si nada, como un ejercicio donde poner en práctica la teoría aprendida. Supongo que eso habla bien de la película por mostrarnos una realidad y una necesidad a partes iguales. Puede que como película, como obra, sea regulinchi. Pero como “introducción básica al síndrome de Tourette y a como debemos acercarnos a él” ha acabado siendo algo que creo que recordaré por mucho tiempo.

No sé que más deciros choquejuerguistas. ¿Algún pensamiento? ¿Alguna reflexión sobre la peli? Yo podría añadir que nunca había estado tanto tiempo llorando viendo una película. Todo me parecía durísimo y no se me quitaba el nudo de la garganta para nada.

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