Como he visto que últimamente hay mucho interés y conversación sobre la ópera (por lo que sea), me he animado a preparar una pequeña guía para quien quiera asomar la patita en este mundo.
1. ¿Por qué reivindicar la ópera?
En ¿Qué es el arte?, Tolstói defendía la separación entre alta y baja cultura y venía a decir que la alta cultura es una cosa burguesa y degenerada porque el proletariado no somos capaces de entenderla. Tolstói era un parguela (al menos en esto). Si hay obras artístico-culturales guapísimas, no podemos renunciar a ellas solo porque desde arriba nos digan que no son para nosotres. Tenemos que disputar ese espacio y hacer más accesibles las herramientas para acercarse al lenguaje propio de la ópera, que es para mucha gente la barrera de entrada. Me parece una batalla cultural mejor que decidir quedarse en Twitter.
En este sentido, creo que es necesario separar la ópera como obra del ritual que se se ha construido a su alrededor (en el que importa más el postureo que el arte). Es la única forma de romper el clasismo que ha secuestrado este género musical: buscar un acercamiento desde abajo. Y gracias a internet es posible.
2. Accesibilidad económica
Mucha gente pone como obstáculo para acceder a la ópera el precio de las entradas. Y es verdad que no es algo que se pueda hacer todos los días, pero en el Teatro Real hay entradas desde 18€ y en el Liceu desde 15€, que tampoco están tan lejos del teatro o de conciertos de música comercial. Otro problema es que las pocas funciones que hay están limitadas a las grandes ciudades.
Por suerte, hay un montón de óperas completas disponibles en internet de forma gratuita. Algunos teatros suben funciones, pero yo aquí recomendaría principalmente OperaVision, que tienen un montón de obras en su canal de YouTube. Es una iniciativa apoyada por la Unión Europea que tiene asociaciones con un montón de teatros.
3. Accesibilidad del lenguaje
El otro gran problema que se suele mencionar respecto a la ópera es la dificultad de acercarse a su lenguaje para alguien que no lo conoce. Es completamente cierto. Mi consejo es leer o informarse sobre el argumento antes de ver la obra, porque así nos facilita seguir el hilo y podemos fijarnos en otros aspectos o, simplemente, dejarnos llevar. De nuevo, hay muchas iniciativas en internet, tanto en texto como en vídeo, con resúmenes o guías de distintas óperas. Dejo como ejemplo L’Opéra et ses Zouz que tiene vídeos (en inglés y francés) sobre muchas de las óperas más famosas.
Pero aún conociendo el argumento, se nos puede escapar todo lo demás. Wagner definía la ópera (especialmente las suyas, que de ego iba sobrado) como Gesamtkunstwerk, obra de arte total. Y no le faltaba razón, porque podemos centrarnos en un montón de elementos distintos: música, texto, interpretación (desde un punto de vista actoral), decorados, vestuario, dirección escénica… Aquí solo puedo recomendar paciencia y no intentar abarcar todo desde el principio. Y alejarse de las óperas más complejas, por más que sean las que “hay que conocer”. El canon es un constructo social. Por ejemplo, yo no empezaría por Wagner. Igual que tenía una gran capacidad para conmover con su música, también tenía sus defectos: era antisemita, tiene gran parte de la culpa de la ritualización de la ópera y no sabía resumir. Richard, no hace falta que cada obra que escribas dure cuatro horazas. Menos es más.
El antisemitismo de Wagner me da pie al último punto que me gustaría mencionar sobre la accesibilidad del lenguaje: los trigger warnings. Por mucho que sea la obra de arte total, la narrativa no es el elemento más potente de la ópera. Casi siempre los argumentos son cosas muy trilladas y a menudo tiran de arquetipos y clichés. Uno de ellos, desgraciadamente habitual, son los feminicidios. Otra razón más para leer el argumento/resumen antes de ver una ópera.
4. Accesibilidad física
Los teatros de ópera son muy bonitos, pero a veces piensan más en lo estético que en lo funcional. ¡Cuidado con los escalones y otros obstáculos arquitectónicos!
5. Me has convencido, ¿por dónde empiezo?
No creo que haya ningún título concreto que sea mejor que otro. Podéis empezar por cualquier nombre que os suene o del que conozcáis algún número. Por ejemplo, La flauta mágica (técnicamente no es una ópera, es un singspiel, el equivalente alemán a la zarzuela; pero eso es otra movida). O Pagliacci, que todo el mundo conoce por los Simpson (ojo, tiene feminicidio).
Como sé que en esta nuestra comunidad gusta mucho Rent (me incluyo), La Bohème puede ser un buen punto de partida. Ya conocéis a los personajes por el musical, así que puede ser más fácil de seguir. O jugar a encontrar las diferencias. Dejo una grabación con subtítulos en inglés:
Pero la auténtica magia viene cuando nos alejamos del repertorio más convencional. El lenguaje se amplía mucho más, llegando a cosas que nos pueden resultar familiares. Por ejemplo, The News, de Jacob ter Veldhuis, está construida combinando voces e instrumentos en vivo con montajes extraídos de noticiarios. El resultado es agradablemente cercano al shitposting, muy recomendable:
Más cosas locas, Alice in Wonderland, de la coreana Unsuk Chin. Es Alicia en el País de las Maravillas, pero construida con el material del que están hechas las pesadillas:
https://www.youtube.com/watch?v=_hXt-BPhRKA
Y para que veáis que las mamarrachadas no son algo tan moderno, os dejo un número de La nariz, de Shostakóvich, para abrir boca:
El resumen del argumento en Wikipedia es “La trama se refiere a un oficial de San Petersburgo cuya nariz abandona su cara y desarrolla una vida propia”. Arte elevado. En YouTube hay alguna grabación completa.
Para cerrar, dejo un par de tráilers (sí, hay tráilers de óperas) de obras de las que no he encontrado grabaciones completas: Angel’s Bone, de Du Yun (va durísima), y Alexina B., de Raquel García Tomás (Premio Nacional de Música 2020).
https://www.youtube.com/watch?v=OYHRdUKmTe4
6. ¿Ver una ópera en versión concierto cuenta como ir a la ópera?
Hay opiniones divididas en esta cuestión. Personalmente, yo creo que sí. Además, son una forma de quitar parte de la parafernalia que conduce al postureo y hacer la ópera más accesible. Recuerdo una versión concierto de Dido y Eneas hace unos años en una iglesia con entrada gratuita que me encantó (también es que es de mis óperas favoritas).
Poco más que añadir por mi parte (perdón por la turra). Sentíos libres de usar este hilo como queráis (faltaría más): para recomendar óperas, para intercambiar impresiones sobre la obra que queráis, para contar vuestra experiencia si es la primerita vez en la ópera…