¡Hola! Lo primero de todo, muchas gracias por crear este foro: se echaba en falta.
Lo del título: he estado jugando a Into the Breach, que lo tenía en el backlog desde que salió, pero me ha decepcionado un poquito. No es que me parezca un mal juego, pero siento que esta brillante idea de avisar de los ataques que planean los enemigos acaba ahogada por una mezcla entre perseguir otras ideas no tan buenas del juego (cofcofel sistema de proteger estructurascofcof) y convenciones del género.
Pensando en esto me vino a la mente la pregunta del título y otro juego que podría ser ejemplo de esto mismo: Breath of the Wild. Vaya por delante que no creo que las 8 horas que jugué una semana que un amigo me prestó su Switch sean suficientes para tener una perspectiva completa de lo que es el juego, pero así como el mundo abierto y su manera de presentarlo me gustó mucho(todo este tema de la “regla de los triángulos”), no sentí que el resto de sistemas (combate, recolección de materiales, descubrimiento de secretos…) le aportaran mucho a la idea central del título, el placer de la exploración. Sin ir muy lejos, creo que A Short Hike desarrolló esta idea en menor extensión pero con más acierto.
No he podido llegara ninguna conclusión al respecto pero me interesa saber qué pensáis las choquejuerguistas. ¿Sois más de ideas revolucionarias o de ejecuciones bien afinadas?
Me parece un tema muy interesante porque creo que el arte necesita* ambas y por la eso no podría decirte que una es más importante que otra.
Te diría que para hacerme una idea de si a una obra la considero buena o no, me importa más que esté bien hecha, que las decisiones que se tomen (clásicas o innovadoras) encajen con lo que la obra quiere expresar.
Es verdad que en narrativa creo que el público se ha vuelto más exigente. El bueno contra el malo o el amor todo lo puede… aburre y se reclaman nuevas perspectivas, más grises, más actualidad y más temática social.
El término innovación evoca cosas muy diferentes en función de la persona jajaja. Yo, que estoy muy sesgado hacia los juegos más experimentales, no describiría como innovador un Into the Breach o Breath of the Wild. Son juegos muy bien hechos y que he disfrutado mucho, pero me parece que plantean cosas muy vistas en el medio.
Dentro del videojuego comercial se busca más el darle un girito nuevo que hacer algo innovador. Un “le hemos metido notas de survival y simulador inmersivo al Zelda pero no te preocupes que sigue siendo ese juego de acción/rol/aventuras con el que estás familiarizado”. En la industria es algo que se dice así abiertamente, cosas con las que el público esté familiarizado pero que tengan un aire más fresco. Que no sea exactamente igual que lo que ya tenemos (porque entonces no es emocionante) pero que tampoco se vaya muy lejos porque entonces es una movida comunicarlo y pasarlo por nuestros canales de comunicación ya establecidos. A nivel de inversión y distribuidoras se toma como dogma que ese es el punto ideal para tener más oportunidades de triunfar (y si nos vamos a estadísticas de mercado, tiene sentido).
Yo disfruto obras que son muy rompedoras (y que pueden tener un acabado muy basto) y otras que son bastante conservadoras (pero que tienen un acabado muy bueno), además de todo el espectro que hay entre medias.
En los casos que comentas de Into The Breach y Breath of the Wild me parece que son juegos muy bien afinados (y lo dicho, pueden hacer eso precisamente por ser conservadores). Lógicamente no hacen click con todo el mundo, pero son bastante sólidos.
Por poner algunos ejemplos de juegos que yo personalmente sí llamaría innovadores (por cómo plantean estructuras de juego y componentes que creo que tienen una diferencia significativa con lo que venía antes).
Yo creo que hay que entender que el arte, el entretenimiento, las obras se pueden disfrutar desde muchos puntos de vista distintos.
Es curioso como, por ejemplo, con mis compañeros de universidad, cuando vemos una película de animación, luego no se habla demasiado de historia, de personajes o narrativa. Se habla de shaders, de iluminación, de vfx. No creo que exista algo a lo que le damos demasiada o poca importancia. Cada uno que lo disfrute a su forma y diría más, creo que intentar ver o comprender algunas obras desde el punto de vista de otra gente u otros grupos suele ser un ejercicio muy curioso. Sobre todo cuando la gran mayoría de obras tienen muchas capas que damos por sentadas o omitimos.
Y me gusta recordad que muchas veces no vemos la capa del “hacerlo”. Las pelis del Hobbit, desde mi humilde punto de vista, son malas. Me sabe mal ser tan rotundo, pero para mí los son. Sin embargo, una de las piezas audiovisuales que más me han influenciado e impactado son los Making Of que tienen las tres películas. Es increíble entender que para algunos, una peli es mucho más que un mp4 de 120 minutos. Son meses de trabajo, son compañeros, experiencias. Es cierto que no creo que haga falta valorar una peli por si “habrá sido divertida de rodar”, pero es un punto de vista más desde el que también se puede disfrutar una peli, la verdad.
Más que nada lo digo porque me parece muy bien que los artistas decidan probar, experimentar y hacer cosas incluso si el resultado no es el mejor; tanto porque puede haber una inquietud artística, una curiosidad tecnológica, una inquietud narrativa…
Como esto va de videojocs y no he dicho nada de ellos, dejo por aquí el video de Dayo, que creo que justamente tiene ese punto de vista de “que queremos ver en una obra”.
Yo a una obra cultural lo que le pido es que me transmita una mirada creativa personal, que sea una pieza honesta. Quiero que les creadores me cuenten su forma de ver de algo en concreto. Si luego esa mirada es más o menos innovadora, o la ejecución más o menos acertada, son cosas que analizo, por supuesto, pero como mínimo ya estoy agradecido. Siempre encontraré cosas positivas si hay honestidad. Si además el/la creador es consciente y coherente con las decisiones que toma, me tiene bastante ganado, aunque el resultado final no me convenza. Apreciaré la obra desde la discrepancia. Como el profesor Xabier a Magneto.
Sí es cierto que tengo predilección con lo novedoso. Me estimula. Pero también depende del medio. En literatura, teatro o cine me llama más que en videojuegos, donde hay un punto de repetición que disfruto.
Fantastico tema. En las respuestas se puede ver perfectamente como cada uno busca cosas distintas. Añadiría incluso que depende de un montón de factores lo que nos satisface, y que lo que buscamos o valoramos cambia dependiendo del contexto y del momento.
Persnalmente para mi la “innovación” (lo escribo entre comillas porque podríamos incluso disctur cuando algo innova y cuando no) es una de las cosas que más valoro, especialmente en videojuegos. Estoy bastante cansado de las formulas que se repiten, por muy bien ejecutadas que estén. El verdaero entusiasmo solo me nace cuando me expongo a arte que o bien me apela personalmente por cuestiones muy concretas, o porque me exponen a algo que yo percibo como nuevo o original.
Coincido bastante con @Jesus . Creo que a la hora de transmitir una serie de ideas, experiencias o sensaciones, se busca que estas encajen dentro de unos marcos, los cuales pueden estar establecidos o no. El buscar una experiencia nueva o rompedora puede ser un placer en sí mismo, como el seguir una estética determinada o un ritmo (tranquilo, frenético…).
En mi caso si una propuesta me llama la atención por lo experimental de ella (tengo un punto bastante en común con @Ludipe ), suelo echarle un ojo, pero desde un punto de vista más cerebral. Para todo lo demás, una obra cultural es más que la suma de sus partes, y entiendo que en ocasiones los convencionalismos te pueden servir perfectamente para expresarte. Para cualquier otro caso, toca reinventar.