A mi me pareció un sopor absoluto, pero bueno por resumir: Los domingos adelantó a Sirât por la derecha y yo, que estas dos pelis me han impresionado más bien poco, tengo realmente ganas de ver Sorda y Maspalomas.
A ver qué os parece ese programa, que está lleno de opiniones impopulares (o, mejor dicho, psoeadas xd).
A mí en general no me ha convencido mucho el cine español de este año, entre mi odio por Los domingos y la culpabilidad que siento por haber disfrutado Sirat. Aunque sí me han gustado bastante pelis estilo Balearic, Maspalomas, Los tigres, Mi amiga Eva o La buena letra.
Yo he pensado mucho en el programa porque siento que hay dos cosas pasando a la vez que parecen contradictorias pero ambas existen. Por una parte esa idea de que Los Goya es una gala con más carga política y que en general todas las personas implicadas en el cine español suelen tener opiniones más claras y directas sobre todos estos temas. Al final es algo que habla tanto de la sociedad estadounidense como de nosotros, no creo que sea tanto una cuestión de la industria cinematográfica si no más bien una consecuencia de que en España existe la izquierda (mejor o peor) y en EEUU no.
Sin embargo, la carga política y en general el mensaje de las películas parece ser mucho más tibio en España. Me parece muy loco que se estén dando mensajes más potentes y revolucionarios en el cine del otro lado del charco que en el nuestro, que se supone que estamos más concienciados. Nos guste más o nos guste menos, Una batalla tras otra, Sinners o Bugonia tienen una carga ideológica mucho más potente que Los domingos o Sirat.
Con esto no tengo ninguna conclusión, es más bien una reflexión jajaja
A mí el programa me ha encantado, y de la batería de ideas que se han disparado, una me ha interesado en particular: aquello de que los premios hablan más de los que premian que de los premiados. Me parece un hilo magnífico del que tirar para el análisis cultural, y que desplaza la conversación sobre premios culturales desde la visión más competitiva (quién gana, quién pierde, mi favorito es) a una que hace de estas cosas un escenario estupendo para comprender discursos.
En ese sentido, pienso en dos ejemplos: las sucesivas victorias de ‘Los lunes al sol’, ‘Te doy mis ojos’ y ‘Mar adentro’ en los Goya, en lo que me parece una demostración clara de la voluntad del cine español como institución de posicionarse en una serie de debates y políticas sociales (paro, violencia de género, eutanasia). O las premiadas en los Oscar durante el primer mandato de Trump: ‘La forma del agua’, ‘Green Book’, ‘Parásitos’ y ‘Nomadland’. En otras palabras: un romance fantástico con la otredad y la aceptación de identidades como ejes, una peli sobre el racismo estadounidense, una peli surcoreana con un discurso fuerte sobre la lucha de clases y otra que apunta cuestiones sobre la explotación laboral y la romantización de la precariedad. Temas que pueden leerse como una forma de confrontar culturalmente con el Gobierno.
En cuanto a los Goya de este año, a mí me han gustado suficientes pelis como para andar satisfecho, pero creo que ‘Los domingos’ y ‘Sirat’ han monopolizado la conversación (como era inevitable, por otro lado) de tal modo que ha sido difícil zafarse de ello. Que ni tan mal, por cierto, si eso nos evita que el debate sobre cine español gire alrededor de paridas tipo Bajo Ulloa soltando chorradas.
Yo ya me calenté mucho con Los Domingos (gracias Alberto por ser el adalid del hate argumentado contra la película) y me vi hace dos días durante un vuelo Sirat y la verdad que vaya experiencia de fantasía entre la película y las turbulencias. También le tengo ganas a Sorda y Maspalomas.
Digo esto porque tampoco puedo opinar mucho más aunque lo que has dicho, @Ray, me ha despertado algo también. Qué paradójico que en EEUU saquen películas tan (conociendo su contexto) críticas como las que ha mencionado Ray y luego aquí mucho ruido en la gala pero luego lo que más gusta (como han dicho en el programa Marta y Alberto) son los toros, la iglesia y Franco y todo de manera tibia. La cultura de la transición como bandera.
Y hablando del programa me encanta que recalquen lo del sindicato y las condiciones de grabación de la inmensa mayoría de películas españolas. Si no fuera por CdT no me enteraría de nada de esto.
Quería encontrar un momento para contestar mejor a todo. Pero por el momento voy a decir simplemente que la experiencia en 4D de ver Sirat con turbulencias es seguramente como Laxe pensó (o quiso pensar) que se debería ver. Mi admiración por haber desbloqueado tal experiencia!
No sabes lo que me alegra que me reafirmes en eso Experiencia traumática y angustiosa desbloqueada.
Además tengo que decir que poco antes de despegar había una señora en frente mirando un vídeo de Jesucristo hecho con IA y medio rezando. Viaje onírico.
Esto es super interesante y no me lo había planteado así.
En efecto parece que la industria española funciona mejor desde la performance (es decir, desde el discurso que emana a nivel vocal desde los implicados, y no tanto desde las películas que hacen), mientras que en la industria estadounidense es al revés, el cine es tirando a valiente (o algo parecido, igual no hay que pasarse) mientras que impera la tibieza en la comunicación.
Mi conclusión provisional es que los cineastas consolidados (como ente, como colectivo) tienen más poder en Hollywood para hablar de lo que quieren mientras que en España hay demasiada curadoría y necesidad de pasar por checkpoints a la hora de montar una producción.