La semana pasada tuve la suerte de ver dos veces en el cine la nueva película de Park Chan-wook, que si no me equivoco estará ene l presente festival de Sitges y no debería tardar en estrenarse comercialmente en Europa.
No Other Choice es un remake de Arcadia (The Ax - Le couperet), película francesa de Costa-Gavras basda en una novela de Donald E. Westlake. Han pasado más de 10 años desde que vi la película original, una obra que me maravilló por completo. Quizás por eso no estaba nada seguro de cómo iba a funcionar este remake pero cualquier cosa de Park Chan-wook siempre es bienvenida.
El primer visionado, si bien la película me pareció muy graciosa y entretenida, me dejó algo frío. Costa-Gavras también rodó una comedia negra, pero aparte de las risas, sentías que la crítica hacia el capitalismo era mordaz y agresiva. En comparación, la visión de Park Chan-wook me parece más superficial, sin ahondar en los temas que se exponían en Arcadia y sin llegar al dramatismo/desesperanza que me transmitió la película original.
Sin embargo, el segundo visionado me pareció mucho más convincente. En líneas generales, me da la sensación de que cierto cine europeo pone su contenido político por encima de todo (no digo que me parezca mal, ojo) mientras que Park Chan-wook adora centrase en los personajes y sus emociones. Haciendo una comparación directa, No Other Choice me sabía a poco en un primer visionado. Pero creo que la versión del cineasta coreano deja otra visión, interesante a su modo, de abordar esa crítica ácida al mundo del trabajo capitalista.
Sin entrar en spoilers directos, una de mis escenas favoritas es cuando uno de los personajes desempleados va al bosque con su mujer y juntos rememoran el día en que se conocieron. Aparte de que dicha escena es otro ejemplo magistral de montaje en el cine de Park Chan-wook (estoy obsesionado con las transiciones y timings que se marca este señor para contarnos sus historias), en ese momento se ilustra perfectamente el eje central por el que ha querido apostar este remake: cómo el trabajo acaba absorbiendo la identidad de las personas, deshumanizándolas y destruyendo por el camino sus vínculos afectivos.
Esta perspectiva y el retrato de sus personajes me han ayudado mucho a disfrutar de este remake, además de que lleva siendo una diferencia constante e interesante entre el cine occidental europeo y el cine del este asiático. De hecho, me da la sensación de que la película no va a cuajar del todo en Europa*. Espero que podáis verla pronto y compartir vuestras opiniones, además que creo que habrá muchos detalles en los que todavía no he caído.
*También es verdad que, dada la reciente polémica con Park Chan-wook y sus acciones durante la huelga de guionistas, se merece bastantes palos, especialmente si su nuevo trabajo tiene un contenido político relacionado con el tema de la película.
