Reflexionando tras el último Comentario de texto, creo que muchas veces las generaciones más jóvenes (millenial en adelante) echamos pestes de la tele a pesar de que no la vemos. Hablamos más de “el concepto de tele” que de la realidad. Tampoco ayuda que entre los programas que más conversación generan haya mucha telebasura, confrontación y propaganda ultraliberal. Pero como este nuestro foro es un sitio constructivo, propongo que compartamos cositas que merezcan la pena.
Empiezo yo con una pequeña selección de programas de La 2 que cubren algunas cosas que Marta en el comentario echaba en falta en la tele pública:
Órbita Laika: programa de divulgación científica con científicos y divulgadores (parece obvio, pero por desgracia no lo es tanto). Sin debates.
Las rutas D’Ambrosio: programa de cocina donde se pone el foco en los productos.
Y aprovechando que el cine es el gran nexo de esta comunidad, Versión española, programa en el que se montan tertulias sobre películas después de emitirlas, muchas veces con personas que han participado en ellas (es poco crítico, pero muchas veces es interesante ver el punto de vista de directores y directoras, por ejemplo).
Todo está disponible en rtve play haciéndose una cuenta gratuita.
Yo estoy igual, creo que llevo mínimo 8 años sin tener la televisión sintonizada. A veces usamos Movistar para ver alguna cobertura especial de TVE, tipo lo que ocurrió con la dana, y mi mujer para verse de forma no irónica los telefilms de los fines de semana, que la flipan.
Comparto la importancia de la tele pública, más teniendo a Telemadrid como canal sacado directamente de una distopía de Paul Verhoeven desde hace dos décadas, que provoca que hables con personas mayores muy majas que de repente te cuentan que Perro Sánchez va a matarnos a todos y que hay bandas latinas aterrorizando Madrid (mi tía misma el otro día). Pero nada, considero que me echaron hace mucho y no me imagino qué tendría que pasar para que volviera (¿el CineForum de Choquejuergas en prime time en la 1, quizás?).
De todas formas muchas gracias por la propuesta, le diré a mi mujer lo de Las Rutas D´Ambrosio que seguramente le interese.
Yo no veo la tele tampoco, no tengo ni cable de antena. Dicho esto, me vi un capítulo de El condensador de fluzo porque salía un historiador al que conozco, y aunque el contenido estaba bien, el tono me pareció demasiado poochie. Total, que no vi más capítulos.
Al final, la cosa es que ahora hay mucha gente que no ve la tele. Y creo que no es sólo cosa de “los jóvenes” (ese concepto) como muchas veces se suele decir, sino que es algo bastante transversal.
Mi consumo de tele tradicional (me refiero a ver algo que estén echando en ese momento) se reduce a algún informativo y a ver baloncesto (ahora mismo tengo de fondo el Grecia-Turquía del Eurobasket), y creo que mucha gente hace un consumo más o menos parecido.
Quiero decir que ya no hay costumbre de sentarse a ver la tele, como sí que pasaba hace años.
Y, en ese caso, aunque la tele pública llegase a ser ese concepto ideal que planteaba Marta en el programa (neutral, contrastada, divulgativa…)… ¿la vería la gente?
Decía Marta también, y estoy de acuerdo, que una tele pública no debe tener como principal objetivo hacer grandes audiencias, ¿pero de qué serviría tener u a tele pública buenísima si no la ve nadie?
(Evidentemente estoy exagerando y sé que hay mucha gente que ve la tele, pero seguidme el rollo un rato más)
Por ejemplo, el caso que comenta @shalashaska con El Condensador de Fluzo: entiendo que le interesa la historia, pero dice que no le convenció el tono y no lo siguió viendo. Seguramente hace años sí que seguiría viendo el programa a pesar del tono, porque sería el único programa de ese tema al que tendría acceso. Pero hoy entre plataformas, youtube y demás va a tener infinidad de opciones para escoger y encontrar lo que más se adapte a lo que busca.
Y así con todo.
Entonces, la pregunta (y de verdad que no tengo nada clara la respuesta) para mí es si tiene sentido que en 2025 siga existiendo la tele pública.
A mi creo que al contrario, me sorprende ver que hay más gente de la que yo pienso que ve TV. Quizá niños y tal son los que menos la ven (cosa que no es nada bueno si los padres lo sustituyen por el contenido infantil de Youtube, que es criminal y lo digo de forma literal). Los que estamos un poco “chronically online” a veces pecamos un poco de pensar que todo el mundo está igual, me incluyo.
En general tampoco la veo nunca. Algunas veces mi pareja la tiene puesta pero si estoy yo solo ni la enciendo y si lo hago voy directamente a ver algo en concreto en Youtube o alguna peli. El tema es que me parece que la TV tiene algo estupendo que es el estar más o menos respaldada por prescriptores. Un Condensador de Fluzo, un Órbita Laika… aunque mucha de la gente que está ahí ha salido directamente de las redes, al menos les presupongo cierta veracidad una vez están en TVE. Nótese que lo estoy diciendo todo cogido con pinzas… jajaja
En su momento veía muchísimo las películas de La 2, y en ese momento vi películas que siendo bastante buenas no hubiera encontrado jamás por mi cuenta; “Fucking Amal” y “Dioses y Monstruos” se me ocurren a bote pronto. Es lo bueno de no elegir el contenido tú.
Me parece importante en un momento en el que internet definitivamente ya no es ni probablemente será nunca la biblioteca de Alejandría que alguna vez pensamos que sería, a fuerza de algoritmos que sustituyen la prescripción personal y que no tienen ninguna intención de ofrecer buen contenido. En TVE salía El Barroquista, un tipo que sin ser santo de mi devoción, al menos tiene un discurso articulado y sensato. En Youtube, el divulgador de arte más visto en habla hispana es el idiota de Villarán y a poco que busques algo de arte, es lo que te va a prescribir el algoritmo.
No sé, me parece que esto tiene valor y hay que intentar mejorarlo y conservarlo.
Por cierto! La plataforma online de RTVE es un buen pepino y tiene películas estupendas, hace un tiempo podías elegir cualquier película de la que tuvieran los derechos de emisión, ahora no soy capaz de encontrar nada aparte lo que está en portada, si es que se puede, pero los derechos los siguen teniendo. Es una pena, porque era muy ramplona como página, pero era el mejor sitio para ver cine de forma “legal”.