Slow Club de lectura #3: Atrapa la liebre (Lana Bastasić, 2018)

Muy buenas, choquejuerguistas.

Tras ‘Rascacielos’ y ‘Hamnet’, es el turno de ‘Atrapa la liebre’, de Lana Bastaría. Calificada en alguna reseña (y con esto precaución,que ya sabemos cómo se las gastan las frasecitas guapas de las fajas de los libros) como un cruce entre Lewis Carroll y Elena Ferrante en los Balcanes, la sinopsis dice así: “Después de doce años sin saber nada una de la otra, Sara, que ha emigrado a Dublín y vive alejada de los fantasmas del pasado, recibe una llamada de Lejla. Ella le pide que vuelva a Bosnia y la acompañe a buscar a su hermano, desaparecido durante la guerra. Juntas irán en coche de Mostar a Viena en un viaje que, más que un reencuentro inofensivo entre dos viejas amigas, será un camino a un corazón de las tinieblas profundamente balcanizado”.

Buena pinta, disponibilidad en bibliotecas (algo más complicado en librerías) y todo el tiempo del mundo por delante, porque recordemos que esto es un club de lectura slow, sin prisas ni agobios.

Cuando queráis, id comentando (recordemos la precaución con los spoilers). ¡Buena lectura!

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Ya lo he cogido de la biblioteca! Supongo que lo intentaré compatibilizar con la pynchonada.

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Ahora mismo acabo de sacarlo yo también, iremos comentando entonces.

Llevo la lectura bastante avanzada y me está gustando realmente. Al principio me estaba cayendo un poco mal lo negativo que es el personaje de Lejla en oposición a lo mucho que le fascina a la prota, pero a medida que avanza la lectura vas viendo que hay una dinámica de dependencia muy interesante.

Sobre todo estoy disfrutando del retrato de Bosnia (por ser una realidad que desconozco mucho supongo); si bien el estilo de Bastasic creo que funciona de forma un poco desigual. Es como que lo juega todo a impactar por frases entre lo poético y lo brutal, y hay veces que esto es espléndido pero otras donde se resiente. Si todo quiere ser impactante, a la larga nada lo va a ser.

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Terminada la novela! Aún la estoy meditando, finalmente me ha hecho pensar mucho y, con sus problemas, me ha parecido realmente fascinante. No sé cómo lleváis la lectura, ¿igual es mejor esperarme un poco antes de entrar del todo en materia?

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Por mí no te cortes, yo aún estoy en ello pero no tengo problema en ir leyendo impresiones :wink:

Yo he podido por fin recibirlo hoy. No tiene pinta de que me vaya a durar más de una semana y le pondré ganas desde luego :disguised_face:

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Pues me lo he terminado hace unas horas. Me ha atrapado bastante más de lo que esperaba.

A mí me han resultado muy magnéticas tanto Lejla (o Lela o L así en general) como Sara. La segunda más conforme pasaba el tiempo. Y sobre el estilo de la autora, entiendo la crítica a que todo son imágenes poderosas que parecen truenos tras truenos en una tormenta que al final dejas de oír. Pero a mí me ha acabado ganando.

Creo que la clave es que usa frases normalmente muy cortas y bien estructuradas, con imágenes poéticas pero que no traquetean con verborrea o palabros grandilocuentes. Es un equilibrio muy difícil de conseguir.

Y el final me ha emocionado muchísimo, no sólo por lo que comprendes ahí sino por el enlace inicio-final. Yo tiendo a volver al inicio de una película o libro cuando lo termino para ver si veo un nuevo significado y ver lo que se hace en Atrapa a la liebre me ha cerrado el viaje con muy buen sabor de boca.

Por cierto: flipado me he quedado con lo de que esta sea su primera novela.

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Yo llevo la mitad, y también me llama la atención lo magnético que es con una temática y una estructura que no parecen prestarse con facilidad a la atracción inmediata al lector.

Las partes en las que se aborda la relación infantil y juvenil de las dos protagonistas me parecen especialmente bien trabajadas, con una sensibilidad para la descripción emocional de esos momentos muy en sintonía con lo cercana que siento, por ejemplo, a Sally Rooney cuando hace lo propio con adolescentes y jóvenes.

Por donde voy ya se va desplegando con más nitidez todo lo que tiene que ver con el conflicto de los Balcanes, a ver cómo engarza eso con el drama personal…

Compañeros, comentad sin reserva, que vivo sin miedo al spoiler :winking_face_with_tongue:

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Voy con un par de notas por ahora (que no tengo mucho tiempo para escribir largo y tendido, luego a ver si desarrollo)

  1. La novela es absolutamente enigmática: creo que lo que más me ha molado es cómo el desarrollo narrativo es super legible y cercano pero está envuelto en varias imágenes, sobreentendidos y contextos que nunca se desarrollan del todo, de forma que anden reverberando en lo que parece ser una historia sencillísima.

  2. Es genial el final, como dice @Farron. Me dejó sin habla ese enlace, la potencia de cierto cuadro, me confirmó que no estaba leyendo un libro convencional en absoluto.

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Hola. Nos ha costado encontrarlo, pero ya está en nuestras manos😁 Intentaré avanzar un poco más antes de dar primeras impresiones. Saludos

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¡Leído!

Me ha parecido una lectura muy interesante en tanto en cuanto la autora camina por un alambre complicado: expresar lo inexpresable… sin expresarlo. Sí, es el clásico juego de palabras que suena bien y no dice nada, pero en este caso voy a intentar que sí signifique algo.

La novela juega con dos registros, el personal de las dos protagonistas, explícitamente abordado (aunque apostando por un acercamiento oblicuo más que directo en muchas ocasiones), y el social, el de una región europeas devastada por la guerra (que sirve de telón de fondo moral, pero que apenas se menciona a partir de detalles). La movida está en que la escritora los vincula a partir del personaje del hermano (no es spoiler, sale en la sinopsis de la contraportada), pero sin decirlo, y ahí viene lo que más me ha gustado del libro.

Y eso no es otra cosa que el malestar que siento leyendo las idas y venidas en la amistad de dos chicas desde la infancia hasta la treintena, y que nace, o eso pienso, de la comprensión de sus dinámicas personales filtrada por lo que se apunta de la guerra en Bosnia, muy sutil y soterrado. Aprecio mucho cómo la novela me hace acceder a un humor social tan complejo desde la descripción de una relación entre dos personajes.

En definitiva, que me ha gustado mucho leerlo. Sigo pendiente de vuestras impresiones.

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Vale, pruebo a levantar un acercamiento más razonado.

Parto de la sorpresa de @Farron por que sea la primera novela de Bastasic proponiendo que antes de esto, y según tengo entendido, la escritora se había dedicado a los cuentos y a la poesía. Y creo que es algo significativo porque se nota. Porque me cuesta leer Atrapa la liebre como una novela convencional, de hecho lo percibo más como un poema en prosa atendiendo en primer lugar al minimalismo de la trama (dos personajes, pues no considero que el hermano de Lejla sea un personaje como tal, es más un dispositivo), en segundo al modo en que están trabajadas las frases como fines estéticos en sí mismos (algo que llega a ser agotador), y en tercero a que la historia es convencional solo de forma engañosa, cala más por lo que oculta e insinúa que por lo que cuenta.

De Atrapa la liebre había leído mucha comparativa con Alicia en el país de las maravillas y durante la lectura me estaba irritando porque no veía la conexión por ningún lado: no había ninguna huida onírica ni el más mínimo surrealismo o caos, simplemente era una road movie tirando a sosa de dos personajes con la figura/metáfora de una liebre (vale, el conejo blanco de Alicia) en medio. Luego leí que la misma Bastasic había usado esa misma comparativa como referente para su trabajo y eso hizo que me replanteara mi relación con la novela, que me había gustado a la vez que me había dejado cierta sensación de vacío.

Y es que sí, supongo que hay algo de Lewis Carroll en ella, por cómo deforma lo que podría ser una relación traumática de amigas con caracteres opuestos o el recuerdo de la experiencia (todavía más traumática) de la ruptura de Yugoslavia y la violencia étnica en lo que esto desembocó. Lo deforma de manera que se traduzcan sobre todo en sentimientos de pérdida o de irritación hacia símbolos a los que sin embargo no nos queda otra que aferrarnos; en ese sentido la relación de amor-odio que Sara siente hacia Lejla y su hermano se ajustaría a este ambivalente sentimiento hacia el país que ha abandonado.

Así que la novela, sobre todo, me ha parecido muy desafiante porque solo podía aferrarme a sentimientos, no a aparatajes narrativos (ni a nivel emocional ni a nivel histórico, porque es difícil, creo, interiorizar las claves del conflicto de la antigua Yugoslavia solo a través de Lejla y Sara), y que estos dieran forma cada frase y cada capítulo. Por eso voy sobre todo a que estamos hablando de poesía (de la que confieso que no suelo ser un buen lector), y no de una narración convencional.

La verdad es que, luego de unas semanas donde no ha dejado de crecer su recuerdo pese a que el final dejara super desconcertado, puedo decir que Atrapa la liebre me ha impactado mucho.

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Me quedo con tu idea, @alcoronag, de que la autora no te da más asideros que las emociones que te quiera crear. Es lo que recuerdo que sentía mientras leía pero no lo había asimilado en una frase tan acertada.

Lo de Alicia en el país de las maravillas no sé si lo ponía en la faja del libro pero yo lo olvidé bien pronto y no le di más importancia. Ahora pensándolo y junto con la información sobre la faceta poética-cuentista de la autora, me encaja. Sobre todo si no sólo coges la primera aventura de Alicia sino también A través del espejo y lo que Alicia encontró allí.

Ahí va mi take: Sara es la Alicia de la segunda novela de Carroll que vuelve al país de las maravillas y Lejla es la Alicia de la primera que nunca pudo escapar.

El comportamiento de Lejla es el de alguien que quiere entender el mundo en términos sencillos, sin la capa de lenguaje y reglas que Sara tiene por defecto. De hecho como metalenguaje es interesante que el estilo de la autora pueda ser cargante sabiendo que es Sara la que escribe y que Lejla no para de quejarse de esa parte de ella en todo el libro.

Lejla rechaza esa forma de relacionarse con la realidad: piensa en números y fórmulas y por eso mismo ve el mundo desnudo, sin florituras. Es más honesta e inocente que Sara y que la gente que la rodea. Eso le permite ser aparentemente más caótica, enigmática y magnética (Lewis Carroll también era un reconocido matemático)

Pero final nos da una arista oculta de Lejla: ella nunca pudo escapar del país de las maravillas y eso la rompió. Por no ser capaz de envolver el mundo con palabras, como Sara, no ha podido sobrellevar la pérdida de su hermano y ahí se queda atrapada hasta que un día decide llamar a Sara para ver si así puede encontrar un nuevo significado: entender el mundo de otra forma, como su amiga lo hacía.

La historia deja muy claro el punto de inflexión en el que muta la relación de Sara-Lejla: en la isla. Sara le deja claro que ella piensa en el fondo que el hermano de Lejla ha muerto. Como Lejla no puede ni huir del país de las maravillas (espera la vuelta de su hermano/liebre) ni envolverlo todo con metáforas, ni su amiga experta en ese campo le ayuda, se cambia a ella misma. Cambia su pelo, su nombre…Pero no basta. Espera a la liebre que la pueda sacar de la madriguera, que nunca llega. Y cuando finalmente encuentra al fantasma de la liebre, corre, sin dirección. Aunque no sepa cómo escapar.

Ni la liebre ni su amiga, la Alicia que escapó, la han salvado.

Por otro lado todo el arco de Sara y la historia en sí se sienten en parte como A través del espejo. Una secuela en la que Alicia conoce lo que se va a encontrar, conoce las reglas y lo asume. Sabe qué personajes se va a encontrar pero a la vez los recuerda como en la primera novela: Sara recuerda a Lejla como esa Lejla “aliciesca”, mágica, pero a la vez tiene miedo de que eso se haya perdido. Y lo mismo con todo el viaje. Sara rechaza ese mundo porque sabe que puede volver por el espejo y se conoce las reglas. Una escena muy sintomática de esto es cuando espera encontrarse a una madre idílica y luego la ve tal cual fue siempre y huye.

Sara ya ha pasado al mundo adulto, a Irlanda con su dios sucio, con sus artificios y sus mentiras, pero en un código que ella sabe manejar para cubrir sus heridas y un pasado doloroso. Se me quedó grabado por ejemplo cómo describe antes de coger el avión que su piso con su pareja parece ahora un museo y ella una visitante.

Sara ha sabido entrar y salir. Dejar atrás la liebre a la que una vez siguió y esperó. Pero Lejla es lo contrario, clama por un guía que la ayude a significar su vida y no lo encuentra ni lo encontrará jamás, atrapada en un mundo desquiciante.

Por eso ambas son codependientes: son las protagonistas de dos libros que se han fundido en uno.

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Joder buenísimo esto, @Farron. Qué lectura tan completa y apañada, ha hecho que me haga una idea mucho más clara de lo que parece proponer la autora. Y ahora además entiendo mucho mejor la conexión con Carroll, es verdad que si no nos guiamos por la novela original sino por la secuela empieza todo a adquirir sentido.

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Gracias a ti y a la gente que lo haya leído.

Ahora leyendo de nuevo lo que escribí le veo huecos lógicos pero es que al final va de sentimientos este libro. No sé quién lo recomendó pero buen chute emocional me ha dejado.

@Farron Gracias por darme luz con este libro :heart_hands: :raising_hands: . El final fue tan brusco que me dejó desconcertada y no sabía cómo contextualizarlo con respecto a las impresiones que tenía del resto de la obra. La verdad es que poco puedo añadir después de un análisis tan puntero :clap: .

La novela, como han señalado, se sostiene gracias al gran peso emocional que representa la relación de los personajes y sus contrastes. Los dos principales tienen caracteres bien definidos: Lejla parece, en principio, tener una mejor relación con la realidad y Sara, en cambio, se siente más cómoda con el camuflaje del convencionalismo social porque ha sido criada de esa manera y actúa conforme a ello para aliviar sus inseguridades. Sara habla de Lejla de forma apasionada, poética e intensa. Es la única persona con quien es sincera para sus adentros y por eso ese estilo cargado de florituras, metáforas y símiles funciona bien. En las escenas del pasado, el uso de la segunda persona hace más notoria esta intensidad porque, encima, remarca la subjetividad del recuerdo. Es esta subjetividad la que luego la autora explota en varias escenas (una escena que en mi opinión es genial es la de Lejla preguntando por el robo del conejo e insinuando que fue idea de Sara robarlo).

Por otro lado, la novela aborda muy bien la tensión entre la identidad de origen-inerte-cómoda y el desarrollo de la identidad individual. No creo que Sara se haya liberado de la dependencia de Lejla y lo que ella simboliza: la vuelta a su país, a su lengua, a su madre… Le desagrada y avergüenza todo aquello, pero vuelve por la promesa de que puede alcanzar esa «autenticidad personal» que sólo le puede validar Lejla. Y es que Sara tampoco se siente genuina en Irlanda con Michael. Siente que su vida con él es tan «necesaria» como ajena; sabe que es un intento fallido. Yo creo que por ese deseo de alcanzar la autenticidad, Sara se siente tan atraída a Lejla y a Armin quien además le aportaba esa dulzura, el autodescubriento primario. A Sara le cansa fingir, pero es todo lo que sabe hacer. Una escena que representa esto muy bien es la de las figuritas.

Es curioso ver cómo retrata la amistad femenina y reconoce que lamentablemente es un espacio donde suele convivir con facilidad la competición y la admiración. Junto a esto me sorprendió que la novela tuviese su punto de humor: con la escena del tampón y la del accidente me partí. Creo que la autora tiene mucho talento y ha conseguido una obra redonda.

Salvo yo haya pasado cosas por alto (lo más probable), se me hizo llamativo que la mención a la guerra es mínima: el cambio de nombres de los Begic para ser los Beric, un apellido más serbio. Creo que habla más del trauma migratorio en todo caso y lo noto en la constante comparación que se hace entre Bosnia y el resto de Europa a la que sólo llaman «Europa» en la novela.

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Estaba tan metido que no noté lo del paso a la segunda persona unido a la subjetividad. Es verdad que muchas veces dudas de lo que pasó realmente entre Sara y Lejla.

Y también estuve con una sonrisa todo el rato con la parte del tampón :grinning_face_with_smiling_eyes:

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