Recuerdo a Rubén Mercado hablando en Vandal Radio sobre Nintendo y la distribución de juegos físicos en España. Esto fue prepandemia, así que ha podido cambiar mucho el asunto. Comentaba que Nintendo hace las cosas muy raras. Que vende a mucho comercio minorista de no creérselo. Del estilo gasolineras perdidas de la mano de Dios. Irte al pueblo a ver a la abuela, parar a echar gasolina en la N-403 a la altura de Torrijos y encontrarte una edición coleccionista ultra agotada del Breath of the Wild ahí tranquilamente junto a casettes de Arévalo o Camela. Con esto quiero decir que igual no están limitadísimos por querer controlar mucho la tirada, igual no hay en tiendas convencionales porque los tienen repartidos por toda la piel de toro y están contentos con ese sistema de distribución minorista.
Respecto al resto del hilo, yo siempre he sido de formato físico. Me gusta coleccionar las cajitas y poder admirar mi colección de juegos. El típico vistazo de vez en cuando para recordar qué buenos ratos pasé jugando a según qué juegos. De hecho, en la estantería que tengo justo encima de los monitores tengo unos pocos juegos, libros y bluerays seleccionados porque no hay mucho espacio. Se podría decir que ahí están los mejores. En realidad no, solo hay un par de PS1 y PS2. Además de toda la colección de 360 y One (nunca tuve la 360, pero los juegos que tengo son retrocompatibles).
En muchos casos, es simplemente la sensación de posesión del juego en cuestión. Los últimos juegos de Bethesda solo traían un instalador en el disco. Es decir, comprar en físico el Indiana Jones para PS5 solo sirve para que, efectivamente, tengas que descargarlo sí o sí. También es verdad que el juego suele estar más barato de salida en físico que en la tienda digital del ecosistema PlayStation.
Y, con esto, volvemos al auténtico problema que ya indicaba Marta en un CdT: las licencias. El gran problema no es tanto la muerte del soporte físico como que nos empujan a un modelo en el que no tenemos prácticamente derechos. Decía @trikuxabi en julio que no podemos vender los juegos una vez nos los pasemos en un entorno digital. Y es cierto. Pero eso es así, claro, porque no quieren las empresas propietarias de las tiendas digitales. Ya hay una sentencia de 2012 de un tribunal francés que debería obligar a Steam a permitir la compraventa de licencias de segunda mano. Y todavía seguimos en esas. Lo comentaba Jony en el último programa de Gamers Ocupados. El problema real es de las licencias y el sistema en el que están montadas, no tanto el disco físico o no.
Pongamos por caso que se obliga a las plataformas a admitir tiendas de terceros en PlayStation, Nintendo y Xbox. En caso de que abriese GOG y tuviera el mismo sistema y filosofía que la tienda para PC, yo podría comprar un juego ahí y, tal vez, copiarlo a un disco físico para almacenarlo y/o prestárselo a un amigo. ¿Es un problema que las tiendas sean puramente digitales? No. Es un problema de licencias. Yo puedo prestar mi copia de Disco Elysium tanto en PC (vía GOG) como en disco de PS4. Podría hacer lo mismo con la de Cyberpunk 2077 si lo hubiera comprado en GOG, pero no es el caso. El problema gordo lo tenemos con las empresas y, de nuevo, la culpa es del capitalismo.
Aún así, qué chulo el formato físico.