Un nuevo boom latinoamericano

Buenas tardes, choquejuerguistas.

Llevo un tiempo leyendo cosas (alguna la he compartido por el foro) acerca de un nuevo boom literario proveniente desde Latinoamérica, análogo al que nos tocó estudiar, y que sustituye la absoluta primacía de señores por un plantel de escritoras abundante y variado.

Y es que donde en los años sesenta se hablaba de un grupo integrado por gente por Córtazar, Carlos Fuentes, Vargas Llosa o García Márquez, entre otros, (y obras como ‘Rayuela’ o ‘Cien años de soledad’), ahora tenemos a Fernanda Melchor, Samanta Schweblin, Mariana Enríquez, Mónica Ojeda o Cristina Rivera Garza, y libros como ‘Temporada de huracanes’, ‘Nuestra parte de la noche’ o ‘Distancia de rescate’.

¿Cómo lo veis? ¿Pensáis que caerán en el examen de alguien dentro de unas décadas? ¿Será un fenómeno que perdure, o las editoriales grandes (que publican a muchas de ellas) lo tomarán como una moda?

2 Me gusta

No puedo opinar mucho de esto porque voy demasiado atrasado con muchas corrientes culturales de los últimos años, pero sí que puedo decir que a estas autoras las he escuchado mencionadas exclusivamente en Choquejuergas y poco más.

Seguro que hay muchos círculos de los que no formo parte donde se han ensalzado y visibilizado mucho estas autoras, pero la sensación que me da es que no son para nada círculos mainstream y por eso no tienen el boom de los autores de los 60 de los que hablas.

No sé si eso es por el lugar que ocupa la literatura en la actualidad, porque son mujeres las que lideran el nuevo boom o todo junto. Supongo que lo último, tristemente.

Si me pongo a pensar ahora mismo los únicos momentos en los que se escucha hablar de literatura en el mainstream es cuando muere un autor/a de hace más de 30 años o así, cuando se da un premio relevante (el infame Planeta, por ejemplo) o cuando un autor de hace más de 30 años o así saca una nueva obra en plan últimos coletazos antes de que se pierda su generación.

1 me gusta

Hombre, yo creo que el nuevo boom latinoamericano ha tenido bastante voz y si has sido un lector modesto has podido toparte con algunos de estos libros. En la prensa generalista llevan años escribiendo sobre esta nueva oleada de escritoras que están vendiendo una burrada de libros. En redes siempre he leído a gente recomendando libros de Mónica Ojeda o de Mariana Enríquez si buscabas algo de género de terror.

Sobre la segunda pregunta del primer post, creo que este movimiento puede explicarse, en parte, por un cambio en la orientación editorial de los grandes grupos. Planeta, Anagrama y Candaya (que han publicado a muchas de estas autoras) cuentan con mujeres en cargos de responsabilidad editorial. Puede que este sea uno de los muchos factores que han favorecido la selección y promoción de determinadas historias.

4 Me gusta

Gracias por sacarme de la inopia, Profter. Más perdido estoy que un pulpo en un garaje.

2 Me gusta

Qué tema tan interesante, aunque no puedo aportar mucho más aparte de valorar el apunte de @Profter sobre la presencia de mujeres con poder en los grandes grupos. Sí que, a nivel personal, creo que estamos frente al típico fenómeno que se aleja de la coyuntura para perseguir la relevancia histórica (Cristina Rivera Garza, por ejemplo, estaba en buena parte de las quinielas para el último Nobel), y que es muy chulo que además se perciban inquietudes comunes entre unas y otras, sobre todo en relación con el género (al terror, me refiero). Ojalá hubiera leído más para aportar algo, así que solo sumarme a la enérgica recomendación del trabajo de Enríquez y sobre todo (¡sobre todo!) Fernanda Melchor.

4 Me gusta

¡De nada hombre! Espero no haber sonado nada bruto, solo quería puntualizar eso :slight_smile:

Estuve trabajando en un proyecto de mi universidad que reunió a una serie de editoras hispanohablantes y me ayudó mucho a comprender los entresijos de las editoriales. Recuerdo el comentario de una ellas diciendo que estaba harta de recibir manuscritos protagonizados por un tipo de personaje masculino ya muy visto y manido.

2 Me gusta

Ostras salseo del bueno. Si alguna vez te animas te leeré con ganas :eye: :eye:

Sobre lo que preguntas, diría que parte de ese boom latinoamericano, y ahí habéis mencionado ya a varias autoras, ya existía. A su vez, quiero recalcar que a la vez que ha ido levantándose una generación de escritoras que han tenido el boom aquí (habéis mencionado a varias, y hay otras que no he leído pero de las que tengo ganas de leer cosas, como Ariana Harwicz, Samanta Schweblin o María Moreno) a la misma vez que ciertas editoriales mayores y menores han ido publicando cosas (y por aquí en Barcelona librerías como Lata Peinada y otros habían conseguido introducir a autoras incluso con sellos no españoles).

Yo diría que este boom ya lleva unos años, pero ha ido creciendo (hace nada leí “Desierto sonoro” de Valeria Luiselli y me parece un gran libro, y creo que ya lleva un lustro por librerías) a medida que editoriales como Anagrama en algunos casos, pero también Tránsito, Alfaguara, Adriana Hidalgo o Malastierras han ido publicando a autoras recientes, pero también pasadas (por ahí, y gracias a algunos escritores y libreros latinoamericanos, he ido descubriendo libros publicados aquí de Hebe Uhart, Josefina Vicens o Elena Garro).

¿Hay boom? Yo creo que en parte, pero creo que es ilusorio: lo que tenemos es un enorme montón de libros publicados por muchas editoriales que empezaron en la segunda mitad de la pasada década, pero que comprende un enorme catálogo de autoras latinoamericanas siendo descubiertas o redescubiertas por los lectores españoles.

3 Me gusta

Quizá deberíamos pensar el término boom no tanto como un fenómeno editorial (y por lo tanto, de ventas), sino como un fenómeno cultural que revitaliza la literatura de una parte del mundo en la que se ha escrito durante décadas a la sombra de una serie de autores que se erigieron casi en un cañón alternativo al europeo-estadounidense. Y ahí pensar las claves de esa revitalización (ya se ha comentado, por ejemplo, el peso del terror, como demuestran novelas como ‘Mandíbula’ o ‘El cielo de la selva’, además de la obra de Mariana Enríquez), aunque ya adelanto que me faltan lecturas por un tubo para intentarlo.

O a lo mejor hay que hacer saltar por los aires el concepto de boom, por lo difícil que es desviarlo tanto de un elemento mercantilizador como de la influencia de algo que, en realidad, no es más que un constructo crítico realizado a posteriori.

En realidad lo que quiero es apuntar todas las recomendaciones posibles, así que no os cortéis, que llevó unas cuantas apuntadas.