Creo que podéis estar bastante orgullosos del trabajo que lleváis haciendo con Choquejuergas. En internet hay muchísimos proyectos que nacen y mueren enseguida, pero el podcast sigue ahí y somos unos cuantos los que esperamos cada entrega. Entiendo el vinagrismo pero por otro lado, el foro es una buena oportunidad para ver más comentarios de la comunidad que quizás antes no se veían. Yo llevo escuchando el podcast desde hace tiempo, pero juraría que jamás he comentado nada o interactuado con vosotros por redes sociales (tuiter). Ahora con el foro puedo poner mi granito de arena en forma de felicitación por el trabajo y también participar en el debate. Muchas veces la gente sube contenido a internet y se viene abajo por la falta de feedback y visibilidad, pero a veces dicha visibilidad es mayor de lo que parece. Desgraciadamente, no siempre es fácil recibir comentarios y cumplidos que animen a seguir.
El foro con tiempo quizás puede coger mejor inercia. Es complicado convertirse en un foro muy activo, especialmente en esta era de internet donde la gente consume más que escribe/participa. No obstante, cuando dejé de frecuentar foros masivos en mis años mozos (meristation, el otro fc), me refugié en un foro más pequeño y modesto sobre videojuegos. No había mucha actividad, pero los hilos y debates eran bastante interesante, además de que conocías a todo el mundo, lo cual daba una familiaridad muy agradable y un ambiente respetuoso. Un poco como la diferencia entre pueblo y ciudad.
Sobre Kpop Demon Hunters, coincido en que es una película bastante plana y con un eje argumental que está ya muy manido. Su éxito no lo veo tanto por coger una temática de moda, sino por ser básicamente otro producto promocionado de forma constante en la portada de Netflix. A mí me parece que las películas tren de Netflix es el tour de Francia de nuestra generación, algo que siempre te vas a poner aunque sea de fondo y te da igual quien gane, donde estén, etc. Quidecir, he visto a gente con 0 interés en F1 y motorsport y cada vez que hay nueva temporada de Drive to Surive Netflix se lo mete con calzador en la portada.
Y aunque desde luego esta película no sea el mejor ejemplo de representar la cultura coreana, me ha parecido muy interesante que aprovechéis el podcast para explicar la estrategia de Corea para exportar sus producciones audiovisuales/musicales.
En mi humilde opinión, no creo que les pase lo mismo que a Japón, ya que al estar exportando esa especie de “artificialidad” en lugar de ceñirse a su propia cultura, mucha gente puede adorar estos productos coreanos, pero no sentir mucho interés en visitar el país. Hay muchos otros factores que influyen en que Corea no vaya a ser una potencia turística (al menos en el corto plazo):
-La bajísima inversión en el turismo frente a otras industrias. Sólo hay que comparar la cantidad de hotspots que hay en Japón con lo que hay en Corea, donde muchos viajeros se ciñen solamente a la capital o, como mucho, 2 ciudades. Parte de esto se debe al destrozo que hizo Japón en el país y que cada edificio histórico se tiene que reconstruir, pero otros países han tenido circunstancias similares y sí que han priorizado más esta reconstrucción y originado multitud de hotspots turísticos.
-No veo cómo corea puede rivalizar otros destinos turísticos en el este/sudeste asiático. Si quieres un país desarrollado con cultura única, China y Japón parecen bastante más atractivos. Y contra el turismo de Tailandia, Indonesia, Vietnam, etc tampoco tienes nada que hacer, Corea no tiene grandes destinos para sol y playa y es más caro en comparación.
-Debido a la artificialidad de sus productos externos, mucha gente tiene la traicionera concepción de que Corea es un país bastante “occidentalizado” y cree que el resto de los países asiáticos brindan experiencias más singulares. Lo cierto es que esa “occidentalización” se limita al kpop y sus referencias/canciones en inglés, ciertas películas que parecen de Hollywood y poco más. Es una cultura muy diferente, la mayoría de la gente no habla inglés, etc etc pero me da la sensación de que desde fuera se tiene una visión un poco engañosa a causa de la cultura que se exporta.