Buenas Choquejuerguistas! Por fin volvemos a grabar programa; en esta ocasión intentamos también hacerlo en vídeo pero mi internet volvió a dejarnos tirados y hay que conformarse nuevamente con el audio.
Como os podríais imaginar, la peli sobre la que gira el debate es Una batalla tras otra de Paul Thomas Anderson, que en esta ocasión da pie a bastante choque porque a uno de los conductores no le ha convencido casi nada. Por aquí lo dejo por si queréis comentar algo, recordando que ya se ha hablado bastante y bueno de PTA por este otro hilo del foro.
Yo leí la película más como “un caramelito” que nada.
En ningún momento sentí que la cinta tuviese mucho interés en hablar sobre la revolución (aunque es cierto que el personaje de Benicio del Toro si entraría ahí, no lo había pensado). Como mucho, como muchísimo, en “las repercusiones de haber estado en una revolución moderna”. Como muchísimo. Porque al final lo gordo de la historia va de personajes lidiando con el pasado, más que con la revolución.
Tampoco sentí que la película fuese política, pero tampoco que tuviese interés en serlo.
Y a nivel de tono unos saltos y una problemática que a ratos me confundían.
¿Pero como caramelito? ¿Cómo ver Taken (Secuestrada) para film bros? Me lo pasé genial. Y eso que me parece la película más normal (Blockbuster Hollywood, vamos) de Paul Thomas Anderson.
No me sale tomármela más en serio que esto porque o la película no quiere o PTA no sabe. No lo sé. Ni veo ningún tipo de statement y ni me parece más positiva o negativa de lo que sería Taken (compro que sea más positiva que Taken por el tono y el final de la niña).
Eso sí, ver actores con PTA es un gusto.
PD: Gracias por el trabajo y las compañía. Ojalá lo paséis tan bien haciendo el programa como yo escuchándoos.
A falta de terminar el capítulo (me quedan apenas 30 minutitos), suscribo punto por punto todo lo que decís.
En términos generales disfruté mucho de la película. A mí sí me cayeron bien prácticamente todos los chistes que se lanzaban (que con mejor o peor gusto diría que funcionan en este trasunto de mundo pynchoniano). La escena central, la redada, es fantástica a todos los niveles. Cuesta ponerle peros a algo así, al menos de forma aislada.
Pero sí, yo salí del cine contrariado. Con la sensación de haber disfrutado de la nada más absoluta. Me costó mucho pensarla porque tenía la sensación de que no había mucho en lo que pensar. Era todo tan superficial y/o problemático que me costó articular alguna idea (una que no sea “qué gracioso está Sean Penn, jaja”). Fui a la sesión con mi amigo Adrián, que es una persona mucho más lúcida de lo que yo seré jamás, y dejó por escrito sus sensaciones, en sintonía con las de Marta. La revolución, las causad por las que esta se da, los antagonistas, el conflicto en general, se sienten un decorado de cartón piedra.
El día anterior a mi visita al cine me llegó Vineland (Maxi-Tusquet, en castellano, he visto ya algún pinchazo en al traducción jodido). Está siendo doloroso leerlo e inevitablemente pensar en la pifia que es la película en comparación. Coincido al 100% con Alberto en que esta ni llega a ser ni muy realista ni muy pinchoniana y se queda en un lugar a medio camino que acaba por no ser nada. En ese sentido al menos, sin haber leído la novela y a sabiendas de que tiene muchos detractores, disfruté mucho de Innherent Vice.
Justo pude ver ayer la peli en el cine y hoy he ido corriendo a escuchar el programa, porque conforme volvía a casa de la sala y pensaba en ella iba siendo consciente de esa revolución de cartón-piedra y de cómo PTA me la había colado con imágenes chulas para tapar las carencias del discurso.
Yo he de decir que tengo poca relación con él, esta es la 3a peli que le veo después de que me horrorizara El hilo invisible, así que sobre ese tramo inicial del podcast en el que se sitúa a la peli en su filmografía y generación poco puedo decir, pero me parece súper acertada la comparación que creo hacía Marta con John Ford, en tanto que el propio PTA ha dicho que una de las pelis que influencian esta es Centauros del desierto.
También estoy muy de acuerdo con lo que comenta @alcoronag al final sobre el personaje NB, ahí la película se suma a la terrible tendencia actual de ponerle una diana a la peña trans y a mí personalmente me desactivó completamente la lectura positiva que se le podría sacar (con bastante esfuerzo) al lado de la revolución.
Sin embargo, lo que más paradójico me resulta de esto es que luego en la sala los jubiletas que la estaban viendo (señores bien™ de MadriZ) estaban horrorizados, un par se fueron incluso a mitad de la peli y los que se quedaron luego estaban farfullando claramente contrariados porque hubiéramos estado siguiendo la peli desde el punto de vista de los terroristas, dejándoles a ellos un poco como en el GIF. Al final es como si la peli supiera que con el cartón piedra fuera suficiente, puro PSOE state of mind
Y por último para no ser un chapas, sobre cómo funciona como adaptación, no he leído Vineland pero escuchándoos a los que si, me da la sensación de que en su casa PTA se tiene que haber sentido como quien cuida un bonsai. Pensando meticulosamente en qué cortar, que dejar, que desvíos de la rama principal merecen la pena y cuáles no. Y al final le ha quedado más brócoli que otra cosa.
Qué lúcido es siempre Adrián jeje. Creo que, antes de comentarlo con Marta y que me fuera abriendo los ojos, fue la primera persona a la que leí con un escepticismo fundado hacia la película. Por otro lado, espero que disfrutes mucho Vineland, yo ahora mismo estoy metido en el pozo pynchoniano y no sé cuándo voy a salir (voy a la mitad de V. y diría que es aún mejor!!)
Fui al cine el pasado miércoles y para mí Una batalla tras otra es básicamente lo que llevo pidiendo a Hollywood desde hace bastante tiempo. Mi descontento con ciertos directores y la falta de conexión total con franquicias de superhéroes, remakes y demás me ha llevado a que a duras penas haya visto grandes estrenos hollywoodienses en pantalla grande. Cada vez que doy una oportunidad acabo decepcionado (incluso con las expectativas bajas) y con la sensación de haber perdido el tiempo.
Una frase que siempre odié desde que era adolescente es que hay películas que para verlas “tienes que aparcar el cerebro”. Y en verdad estoy en parte de acuerdo con el fondo de esa frase, además de que vengo a defender Una batalla tras otra a pesar del vacío que tiene en su contenido (entiendo quien le de palos a PTA por su visión política). Yo defiendo que haya películas para dejarse llevar con sus personajes y sus emociones. De estar tensos ante persecuciones y redadas. De ver coches explotar y tiroteos varios. Pero se puede hacer con una película que al mismo tiempo te atrape, donde sus personajes te importen, que te emocione y que te deje escenas para el recuerdo.
Una batalla tras otra difícilmente va a ser un highlight en la filmografía de PTA y con un discurso (o falta de discurso) pobre. Pero qué bien me lo he pasado, casi 3 horas que se fueron volando, la gallina de piel y rezando todo lo que podía para que no atrapasen a los personajes, la travesía de padre e hija en el último acto… Pues quizás si salgo con el corazón lleno puedo “aparcar” el cerebro.
Dicho esto, me parecen totalmente comprensibles las críticas negativas y evidentemente no subirse en el barco de este PTA no quiere decir que la gente “no sepa pasárselo bien” ni cosas así. También entiendo que en muchos aspectos, partiendo de una novela de Pynchon, la historia puede estar bastante descafeinada. Por mi parte, la aventura ha funcionado. Mejor película del año ni en sueños pero qué contento me marché del cine.
Hay algo sobre One battle after another y el podcast a lo que le he estado dando vueltas. Si no me equivoco, Alberto Corona comenta que en Vineland, libro que sirve de inspiración o punto de partida para esta obra, tiene otro protagonista y la adaptación lo cambia al personaje de Leonardo Di Caprio. ¿No os suena esto a Killers of the flower moon?
Personalmente, el libro de David Grann me encanta. Y cuando oigo tanto a Di Caprio como Scorsese hablar de porque se hizo el cambio, me parece una chaladura absoluta. Killers of the flower moon, el libro, nunca puede ser interpretado como la historia de Burkhart. Y es poner al blanquito delante de forma desastrosa, contraproducente e insensible.
No he leído Vineland y el personaje de Di Caprio forma parte de la revolución. A priori no lo veo tan problemático. Y el guion parece llevar escrito veinte años por lo que se comenta por el propio PTA. ¿Pero no parece que es un ejemplo más de la incapacidad de darle la voz protagonista a los protagonistas de las historias? Me pregunto incluso si el ego (en el buen y mal sentido) de un actor como Di Caprio le lleva a absorber el protagonismo de historias en las que encuentra el valor, pero lo diluye por querer ser el protagonista.
En la universidad mi profesor de guion nos explicó esto: El protagonista debe ser el personaje a quien le importe más que se resuelva el conflicto de toda la película. One battle after another, sin duda, cumple con eso. Pero porque deja cualquier conflicto político o social para ir al secuestro de una hija como trama principal. Entiendo que a PTA eso es lo que le queda más cercano, ¿pero tal vez no eras la persona indicada para contar esta historia? ¿Y tal vez Scorsese (y Di Caprio) no eran los adecuados para Killers of the flower moon?
No creo que esté descubriendo nada, pero me pregunto si One battle after another forma parte de algo que me preocupa y disgusta (saliendo mejor parado que Killers of the flower moon). ¿Se esta apropiando PTA de una historia, unos temas y unas imágenes que no son suyas?
Muy interesante lo que comenta @NinoCine_akaGenis, no había hecho esta asociación con Los asesinos de la luna y eso que aquí la movida de DiCaprio fue completamente devastadora, para mí destruyó la película.
Lo que pasa que no lo veo equiparable a lo que hace PTA con Una batalla tras otra, más allá de la casualidad. Lo que ha hecho el director es llevarse la historia a su terreno y a las cosas que a él le interesan; en este caso simplemente es que se siente más identificado como padre veterano que como joven promesa, y por eso el punto de vista es el de DiCaprio.
Aclaro en ese sentido que no es que Willa (Prairie en la novela) tenga mucha más agencia originalmente, simplemente que su punto de vista es el central en la historia de Pynchon y es a su personaje al que seguimos mientras investiga el pasado de su madre, pero no es que sea en sí mismo más “activo”. En cualquier caso, PTA hizo lo correcto al describir su peli como “inspirada en” Vineland, no queriendo hablar de adaptación. Es lo más honesto, y comento como casualidad que leyendo V. del mismo autor también he pasado a sostener que PTA se inspiró en esta obra para The Master. Realmente le gusta mucho Pynchon jaja
Joder, qué programa tan bueno y cómo me ha roto la película.
A mí reconozco que me encantó, pero conforme escuchaba a Marta hablar de sus problemas se me ha ido bajando muchísimo en ciertos aspectos (aunque sigo valorando bien la experiencia en su conjunto). Lo cierto es que muchas de las cosas que señala son las que me suelen molestar en estas “fábulas políticas” que realmente no van de nada, y casi que me da vergüenza haberme comido todo esto con patatas.
No he leído Vineland, pero Vicio propio es una novela que me encanta y la adaptación de PTA siempre me ha gustado mucho. Por lo que veo, lo que adapta aquí es muchísimo más disparatado (eso de la trama del kaiju con el personaje de Benicio del Toro tengo que leerlo lo antes posible), y quizás eso deje un poco “vaciada” la peli. A mí me dio la impresión de ser muy pequeñita, que es una cosa que no he leído mucho. La noto como una de las pelis de PTA más discretas, sin voluntad de ser la gran película de nuestra época, y creo que es precisamente eso lo que me gustó de primeras de ella. Sin embargo, pensándola en retrospectiva es cierto que noto una vocación de grandeza mucho más evidente al pensar en la indefinición de su mundo y los conflictos por los que luchan los personajes, y es algo que, de nuevo, me la baja un poco.
Me ha encantado este choquejuergas, porque me ayudó a ponerle palabras a la incomodidad que sentía cuando dejé la sala de cine. La verdad es que la peli es muy disfrutable por cómo está dirigida (Las escenas de Benicio Del Todo: increíbles todas), pero había algo que no me cuadraba. Le decía a mi pareja: «¿No te parece que los revolucionarios están siendo muy caricaturizados? ¿Mucho chiste adrede?». Si se lee en un sentido, creo que puede ser genial que incluso TAN MALrepresentados tú te quedes con «los revolucionarios son los héroes frente a la amenaza del estado policial; ellos tienen razón». Las escenas más realistas de los militares son duras y son las que creo dan cualidad de verdadera amenaza a los villanos.
Con los revolucionarios…, creo que el personaje de la madre es problemático, de hecho, me atrevo a aventurarme que está para representar a «la mala revolucionaria»: a la que le da el subidón de poder. Y es que es tanta su ambición, que envidia la atención que se le da a su hija. No sé, yo me quedé muy intrigada con este personaje y lo que hubiese podido ser su arco.
También me hubiese gustado que se ahondara más en ideas como: ¿esto que hacemos desgasta? ¿estos son los medios más idóneos? ¿La gente está de nuestro lado? ¿Mediáticamente esto convence? ¿La siguiente generación quiere hacerse cargo sola de este marrón?
Lo que dice Marta de que estos revolucionarios no tienen causa, pues parece cierto. Algunos podrían decir que sí se ve en la peli que son proaborto, proderechos de los migrantes, antifascistas…, pero esto es el tercer plano, no es lo que la peli viene a contar.
Pues mira que a mí el personaje de la madre es el que más me sale tomarme en serio.
Me gusta mucho la idea de alguien que está 100% por una causa e incluso así, cuando llega el momento de la verdad, fracasar. Me gusta que no sea capaz de gestionar el ser madre y cómo no quiere dejar atrás su vida. Me lleva a fantasear sobre unos grises y un nosequé… Hablar sobre lo difícil que es entregar LA VIDA por una causa, por muy noble y trascendente que sea.
Y me parece supersatisfactorio el fuck u a Sean Penn.
Luego ya el sexo y la relación que tiene con eso ya sí es problemático, a mi parecer.
Yo sigo emperrado en pensar que sería una protagonista más interesante que Leonardo DiCaprio. Simplemente le veo más chicha para hacer la película que me gustaría que fuese, pero no la que quiere ser.
Me gusta mucho que hayamos llegado a la conclusión de que, como retratos de la revolución en ficción, nada supera a Andor jaja (porque es totalmente cierto)