Como seguramente sabréis la semana que viene se estrena Una batalla tras otra, lo nuevo de un director tan unánimemente respetado como Paul Thomas Anderson.
Yo ya he podido verla y creo que está bastante guapa, pero al margen de esto me está sorprendiendo la práctica unanimidad de los elogios que está recibiendo por parte de la crítica estadounidense. Quizá porque PTA es el niño mimado, quizá porque había ansia de una película así, de valores tan categóricos (y de cierta visión política de la que ya hablaremos).
La cuestión es que quería abrir el hilo para intercambiar opiniones sobre la carrera de este director, que en mi opinión dista de ser perfecta. Hay hits indiscutibles y otras pelis que me parecen flojas (como por ejemplo la anterior a esta, Licorice Pizza). ¿Qué opinión os merece? ¿Compartís que es infalible? ¿Diríais que está…. digamos la palabra…. un poquitín sobrevalorado?
Muchas ganas de One battle after another y, en parte, por la gran acogida que ha tenido.
No me siento muy apegado a las películas de PTA, a excepción de Phantom Thread, que me hipnotiza y me pega a la pantalla de una forma que adoro. De hecho, hay tantas obras suyas que me gustan como que no. Pero cuando se anuncia su nueva película, sé que iré a verla al cine y con muchas ganas, porque aunque no siempre me entusiasme en contenido, siempre me flipa en forma (Quitando Licorice Pizza).
Como deja respirar a los actores, como se siente como “la colaboración entre PTA y Leonardo Di Caprio” y como hace ese blockbuster hollywoodiense de autor. En su cine veo cosas que no veo en otras películas y sé que sí conecto un poco con la obra, me atrapara. Si es que cuando pienso en PTA, pienso en Hoffman, Pheonix y, sobre todo, DD Lewis. Y con una fotografía cada vez más cuidada. (Veo que en OBAA repite como DOP, que guay)
Creo que PTA entrega el tipo de cine que gusta a los cinéfilos, a los que vamos al Phenomena o los que hacemos quinielas de los Oscars. Entiendo por qué se puede hablar de él en términos de “sobrevalorado”, pero me parece un caso tan claro de “es que no molesta a nadie”. Creo que es fácil disfrútalo cuando esta y olvidarte cuando no. Y su entorno no me parece agobiante ni pesado como lo sería el mundo con 2001 SO o El Padrino. Yo estoy en su barco, vamos.
** Me acabo de dar cuenta que será la primera vez que vea una de sus películas cuando se estrena**
Lo primero que me viene a la cabeza es que me llama la atención considerar a Paul Thomas Anderson como un director de consenso, cuando el lugar que diría que ocupa en el mundo del cine es un pelín incómodo: siempre he entendido a PTA como el reverso intelectual y más adulto de Tarantino. Ambos forman parte de mi educación sentimental en el cine, y aunque en mi cabeza siempre los relacioné, también los clasifiqué, de manera intuitiva, en dos sitios muy distintos: Tarantino como el molón revisitador de la cinefilia de videoclub, y PTA como el oblicuo heredero de un cine de autor estadounidense que lo unía en línea directa con Robert Altman, por ejemplo (su gran referente en la primera etapa de su carrera).
Centrando ya el tiro en PTA, tiendo a pensar que su obra decisiva es ‘Punch Drunk Love’, porque creo que funciona como la frontera entre el cine de un aventajadísimo discípulo de Altman (‘Boogie nights’ y ‘Magnolia’ creo que son mejores que casi cualquiera de sus pelis) y el cine de un tipo que abandona el humor para abrazar cierta tradición narrativa, la de la gran novela americana, con un estilo sustentado en dos pilares: el distanciamiento emocional, casi a lo teatro brechtiano; y un virtuosismo controlado hasta cierto punto en su empleo del lenguaje audiovisual.
‘Punch Drunk Love’ asienta el estilo, y ‘Pozos de ambición’ el aliento temático, llegando así a ‘The master’, para mí su obra maestra. Diría que esa línea encuentra su epílogo en ‘El hilo invisible’, una peli que, desde lo íntimo de Blas relaciones personales, sigue reproduciendo, creo, una narrativa que aspira a cierta trascendencia. Y, por supuesto, con un estilo depurado en la dirección que comentaba antes.
Su veta pynchoniana-nostálgica me interesa menos, pero por algo puramente personal: este tipo me gusta más cuando tira a lo intensito, y la ironía posmoderna de Pynchon (que creo que en ‘Puro vicio’ pilla bien) o la ligereza rollo aquellos maravillosos años de ‘Licorice pizza’ me parecen menos consecuentes con las direcciones anteriores de su carrera.
Pero vamos, que me puedo poner muy estirado, pero no me pierdo una película suya.
A mí es que realmente me parece un tipo muy irregular (por asumirle dentro de una generación como hablábamos por otro lado, de su grupo Nolan y Tarantino me parecen cineastas muy superiores), aunque justo diría que esa es su mayor virtud: es realmente complicado endosarle un corpus definido de escala e intenciones temáticas.
Es cierto que ha tenido fases diferenciadas pero es que una vez hace The Master (que sí, coincidido con @Jose en que podría ser su gran peli) su cine se ha abandonado a una imprevisibilidad de lo más estimulante. Yo creo que El hilo invisible por ejemplo, siendo grandiosa, está más cerca de la broma cósmica de Punch Drunk Love que del gran fresco americano (aunque en The Master y Pozos de ambición haya mucho de esta broma también).
Venía hoy pensándolo y creo que PTA tiene más en común con un cineasta algo anterior pero también lindante a la explosión independiente de los 90 (ahora mismo de luto por el fallecimiento de Robert Redford): Richard Linklater. PTA es más como él que como Tarantino o Nolan.
Es el otro gran cineasta fumeta, hay una vibra en sus imágenes de no tomarse tan en serio a sí mismas como parece, y una ligereza que en el caso de PTA se ha ido tornando trascendencia en los últimos años casi por accidente y a fuerza solo de tener un discurso estético pulidísimo. Y creo que esto pasó según se encontró a Pynchon: ahí están Puro vicio, El hilo invisible, Licorice Pizza (de forma tan extrema que la peli no me interesa demasiado, es como una peli a la que le da igual comunicar algo) y desde lueguísimo (os lo prometo, qué ganas de que la veáis) Una batalla tras otra.
No sé si me estoy explicando, pero podría reducirlo a algo tan inasible como es la libertad que respiran las imágenes de PTA. Hay virtuosismo escénico, hay desde luego mucha preocupación por los personajes límite, pero sobre todo hay una sensación de estar de paso y de querer divertirse sobre todo, sin la gravedad de Nolan ni la asfixiante autoconsciencia de Tarantino.
Qué bien visto lo de Linklater, no había caído pero es verdad que su cine está mucho más hermanado con el de PTA que el de Tarantino.
Con este hilo me vais a obligar a replantearme mi relación con este tío. Porque lo que explica @alcoronag de la ligereza va a contracorriente de lo que siempre he pensado que me gustaba de él, pero recordando lo mucho que me divertí con ‘Boogie nights’, igual me merece la pena aflojar y dejarme llevar, y relajar al cinéfilo intenso que nunca he dejado de llevar dentro
Siempre he sido muy fan de la trayectoria de PTA, salvo quizá excepciones como Licorice Pizza. Ninguna de sus pelis me ha dejado indiferente. Quizá Una batalla tras otra pinte de ser su peli más convencional, pero tengo ganas de ver que me cuenta con ella.
Subidme en la andersoneta, por favor. Soy bastante fan de este señor, hasta el punto de que creo que ninguna de sus películas ha llegado a “no gustarme”.
Claro que hay algunas más flojas, pero hasta esas acabo viéndolas con gusto.
El quinteto que enlazó desde Boogie Nights hasta The Master me parece que está al alcance de muy poca gente (claro que incluyo Punch-Drunk Love ahí, de hecho es de mis favoritas de PTA).
Así que espero la nueva con muchas ganas, aunque su anterior adaptación de Pynchon me parece una de sus pelis más flojas (aún gustándome, porque como decía antes me gustan TODAS). Eso sí, espero que esta serie de adaptaciones pynchonianas nos lleve en algún momento a ver una película de Mason y Dixon (que soy consciente de que no es el mejor libro del Tomás pero es mi favorito).
Yo justo revisé Inherent Vice hace poco y, aun sin ponerla a la altura de las más grandes, conecté mucho mejor y me parece que tiene momentos de absoluta genialidad. Vamos, como que aprovechando que la nueva también le adapta he empezado a leer a Pynchon y madre mía, qué gozada
Aunque tenga una legión de fans muy fuerte (tanto entre aficioandos como crítica), me cuesta verlo como “sobrevalorado”. Por parte de Hollywood, sigue sin haber ganado un Oscar y aunque casi siempre acabe nominado, propuestas mucho menos interesantes y olvidables siempre le acaban eclipsando. Entre el público general, sigue sin tener la misma “presencia” que Scorsese, Tarantino, Nolan… Yo creo que muchos seguimos sin ser conscientes de la magnitud de su obra.
Quizás un punto clave es la varianza en cuanto a enfoques y temas. Los que adorasen esa etapa de Boogie Nights, Magnolia, There Will be Blood, … quizás se queden fríos con la deriva Pynchoniana o propuestas como Licorice Pizza. Yo discrepo en que su trayectoria sea irregular (me lo parece más la de Tarantino y con Nolan directamente dejé de conectar hace mucho tiempo) y en el caso concreto de Licorice Pizza es una película que me ha ganado con un revisionado y el paso del tiempo.
Me parece que además ocupa un puesto muy interesante en Hollywood, donde se siente como un director de culto y con cierto toque más clásico. Me da la sensación de hay pocos directores en este momento que tengan esa capacidad de fascinar en cada estreno nuevo, manejando altos presupuestos y sin doblegarse a tendencias. Hay una generación de directores en Hollywood que comenzaron sobre los 90 que da la sensación de que ya dejaron atrás su mejor etapa, haciendo ahora obras más irregulares o directamente rindiéndose a remakes, secuelas o producciones más convencionales. No veo que sea el caso de PTA, donde cada estreno me produce muchísima ilusión.
Aquí otro fan acérrimo de PTA. Allá por mis inocentes y cada vez más lejanos 18-19 añitos, fue una de las figuras junto a Wes Anderson que despertaron la cinefilia latente de mi adolescencia y me hicieron profundizar en el medio. Devoré su filmografía, coleccioné sus pelis y desde Puro vicio acudo religiosamente al cine a ver sus estrenos.
Para mí su cota más alta probablemente siga siento The Master, aunque la película que conquistó mi corazón fue Magnolia (“no tenía que pasar, pero ocurrió”). Soy tan notas que incluso tengo una magnolia tatuada por la película jajaja. Este finde no he podido ir al cine a ver Una batalla tras otra, pero espero poder ir pronto porque estoy bastante hypeado y me encanta la novela que adapta.
¡Buenos días! Por fin he podido ver Una batalla tras otra y encantada, la verdad. No es perfecta y fluctúa, pero PTA se mete en unos jardines ideológicos, históricos y sexuales que me encanta que se haya lanzado a ellos con tanta honestidad. He visto críticas respecto al casting masculino por ahí y yo creo que la presencia de DiCaprio y Penn es otra decisión muy consciente y precisamente juega con lo que el espectador sabe de ambos para subrayar su disección masculina. Es lo mismo que hizo Sofia Coppola cuando fichó a Colin Farrell para La Seducción (if you know, you know).
Respecto a si PTA está sobrevalorado… pues no sé, quizá en la burbuja de la crítica y la cinefilia ¿no? No tiene un reconocimiento generalizado por parte del público como bien apunta @charliewoodhead . Ni parece quererlo, la verdad. Cuando se hacía el molón en fiestas y se dejaba llamar niño prodigio creo que sí aspiraba a todo eso (también a contentar a la academia). Luego maduró y abrazó su condición de gran indie afianzado en la dirección que bien apuntaba @alcoronag al citar a Linklater. Todos hemos ganado con esto porque sin este desprendimiento del público y la academia jamás hubiéramos disfrutado de The Master, la que coincido con vosotros es su obra maestra.
Qué bien tirado lo de la masculinidad y el ejemplo de Colin Farrell en La seducción jeje. Justo el otro día, sobre lo de la interpretación de DiCaprio en esta peli, David Ehrlich sacó un artículo bastante interesante: Why One Battle After Another Is Leonardo DiCaprio's Best Performance
Por otra parte creo que tenéis razón en que PTA no se puede comparar a Tarantino y a Nolan, y que es más bien un fenómeno íntimo de la cinefilia. Aunque ojalá esta última la vea mucha gente, la veo bastante vocación de peli populachera.
Nadie está respondiendo a la pregunta y yo digo NO. El Paul Anderson bueno ha hecho Mortal Kombat, Alien Vs Predator, Event Horizon o Resident Evil. Ya quisiera PTA. Siento no adentrarme más en los porqués de mi opinión pero creo que NO HACE FALTA, NO?
Si es que en verdad no es por polemizar, pero hablando totalmente en serio la carrera completa de Paul W.S. Anderson me resulta más satisfactoria que la de PTA, que es un poco más irregular en mi opinión.
De Paul W.S. mis favoritas son Resident Evil: Venganza, (inevitablemente) Horizonte final y SOBRE TODO Death Race (una catedral absoluta del videojuego convertido en cine, aunque aquí no se esté adaptando nada). Por no hablar de la Pompeya que te dice @letipe, un peplum romántico preciosísimo.