Yo acabo de volver a casa tras verla en el cine.
Hace hora y pico que la vi y la verdad que igual por eso vengo con las emociones más latentes pero tengo tanto que decir y reflexionar que no sé ni por dónde empezar.
Yo no veo para nada que sea equidistante, al contrario, veo que tiene un mensaje bastante claro que lanzar y que es muy tramposa haciendo encajar ese mensaje a través de los personajes (que son más marionetas que otra cosa) y una supuesta representación de la socieda más distorsionada que un caleidoscopio.
Crítica a la religión católica no la veo ni soterrada ni a la luz del día tampoco. De hecho es una película a favor de la religión católica apostólica romana (la espaÑola, con “ñ” grande). Ni otras ramas ni nada que se le parezca existen o son legítimas. Como, por ejemplo, las ramas católicas orientales o latinas, que permiten relaciones sexuales dentro del matrimonio y tener hijos (me refiero a que se permite a los curas). De eso la película ya sabemos lo que piensa.
Y estoy de acuerdo con Nacco en que aún así hay cosas que me gustan y en que no aguanto a ningún personaje (ni siquiera a la tía atea de Patricia López Arnaiz). Los veo como monigotes que mueven la trama y au. No preguntes mucho y sigue mirando.
Por dejar caer momentos y frases sueltas de la película que me han dejado loco:
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El hecho de que transcurra en el País Vasco con la historia que tiene y que se mencione que mejor llevarse bien con la tía porque si no “le da por quemar iglesias y es muy tenaz” es de traca. Brochagordismo así sin contexto de manual 
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Las monjas rezando para que los niños del colegio de al lado crezcan fuertes y sanos para luego (atención que viene) inmediatamente rezar para que “hacienda haga bien su trabajo”. No comment. Se hace sólo el chiste: Perrrooooo Sanseeeeeeeee

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“Tu sobrina cree en Dios como tú crees en el cambio climático”. Pues claro que sí. Lo mismo es. De hecho si te vas a la Antártida ves en las capas de hielo el efecto de Dios y el amor de Jesús igual que las huellas de carbón y contaminación de la Revolución Industrial. Es una ideología de hecho. Tienen sus santos y mártires también: desde la Iglesia de Greenpeace a Santa Greta Thunberg. Y si rezamos todos la agenda 2030 se cumplirará en 2026. En fin 
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Que la imagen de los jóvenes sea tan superficial nivel “vaya movida tú, cómo se drojan hoy en día y follan todos juntos ahí impúdicos sin moral”. Es sangrante ver el maniqueísmo y el sesgo de una supuesta intención de retratar la moralidad de la sociedad actual, en general; pero con esta parte se corona. Será que no hay gente joven con inquietudes espirituales, ideológicas y sociales y ganas de crear un nuevo futuro, aparte de querer copular con todo lo que se menea sin valores morales. Y, por supuesto, lejos de tener que apoyarse en ninguna institución religiosa como (aparentemente) único medio.
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El reggeaton popero actual como leitmotif de lo que he dicho arriba. Mira que no me gusta el reggeaton en general, pero la idea esta de que los adolescentes escuchan canciones ser calladita pero luego guarra en la cama y que eso es lo que les pervierte, es tan atávica y casposa como que el heavy metal te vuelve satanista o jugar al GTA un serial killer 
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Lo de que la madre superiora, cuando se le pone farruca la tía atea-gestora cultural-roja radical-infiel-quemaiglesias-manipuladora-loca le diga “¿Tú eres creyente?”. Pero señora, ¿esto no intenta ir de entendernos todos? Qué más dará si alguien cree o no para no querer que su sobrina tome con 17 años una decisión que es igual de seria o más que elegir carrera, reflexionar sobre su género o decidir si quiere ser madre y tener hijos. Y que luego (o antes, no recuerdo) encima, con ironía, cuando la tía dice que respeta las creencias le diga la madre superiora le diga ésta “Sí ya veo”. Con sorna. Viva el doble rasero bendecido por nuestra querida Iglesia de la Hipocresía 
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Que el cierre de la película y el arco final de la tía atea desquiciada sea la venganza no sólo contra su hermano sino también contra su sobrina, es de verdad algo que no me vi venir de lo bruto y tosco que es. Lo poco coherente que tiene el personaje de la tía, que es querer a su sobrina y no querer perderla, al final resulta que no era eso, que era o gano yo o me enrabieto y chincha rabiña viva el materalismo y mi frustración que te vas a quedar sin piso y sin la custodia de tu primo/sobrino. ¿Por qué? Porque al no ser creyente mi religión es el materialismo y soy una loca envidiosa y rencorosa. Perfecto cierre

Bueno y paro ya que es tarde y prefiero reflexionar algo más sobre la película. Pero dejo para el final lo que me ha parecido más inquietante del guion.
A ver…cuando Ainara (la protagonista) casi se tira al del coro. Pregunta: ¿y si no llega a aparecer la madrastra, qué? Vamos, yo digo que follan, pero bien a gusto los dos.
Sin embargo ese tema luego no se trata con respecto a Ainara y cómo se siente; lo que ella pueda pensar, lo que le pueda revolver por dentro, las dudas, el deseo de dejarse llevar por sus impulsos versus su fe…No. Se ve la discusión en familia, se ve que ella está incómoda y luego se ve que la madre superiora le intenta sacar si de verdad hubo penetración o masturbación o qué y cuando ve que no pues ya está. Pa’lante la solicitud de monja. Aprobada.
Yo lo que me pregunto es: ¿de verdad ella tiene claro que eso lo quiere dejar? ¿si mañana le viene el niño del coro o quien sea picando a la puerta del claustro todos los días, se iría o qué, tendría dudas o no?
Supongo que eso te lo responde ella misma cuando está rezando tras morir su abuela y se ríe sola (al ver que Dios le ha respondido, supongo). Supongo que ahí ha aceptado la fe. Pero también lo puedo entender como un juego mental que le hace su cerebro después de tantas movidas familiares, amorosas y sociales así en general.
No es una risa normal, de paz y comprensión. Es medio delirante y salida de un momento de dolor y duelo. Me dejó mal cuerpo eso, la verdad.
Pero bueno. Mucho texto.
Aún así me alegro mucho de haberla visto. Síntoma de nuestros tiempos y máximo ejemplar de la “cultura de la transición”.
Me han dado ganas de ver todo lo de la directora, desde luego.