Sirat es una peli pretenciosa y en mi opinión, bastante fallida.
Oliver Laxe tuvo tres pensamiento para hacer esta peli: quiero grabar un desierto, una rave y jugar al buscaminas. Y ensambló una película con esas tres ideas, el resultado, una propuesta con una buena idea de principio mal ejecutada en guion.
Primero, remarcar en mayúsculas que a Oliver Laxe se la suda sus sus personajes, no los quiere. Ni les da profundidad ni les da historia. Actúa como Dios y manda su destino que no es más que poder matarlos al final en su buscaminas humano. Obviamente cuando llega a ese punto, te da igual quién muera o viva. Él es Dios en su historia y es un Dios cruel, encima nos dicen que nos lo comamos porqué eso es cine indie. Se le ven las costuras por todas partes. Claro que es fuerte ver como van explotando personas en unas minas, ¿pero cuál es su función en la historia?
Una historia que empieza bien: un padre y su hijo en una rave de Marruecos buscando a su otra hija desaparecida hace 5 meses (capítulo a parte, la negligencia del padre llevando a su hijo por esos lares). Estos dos conocen a unos raveros que los llevan a otra rave y allí empiezan a conectar con ellos. Perfecto, ahí tienes una peli con un buen inicio, personajes con un un claro objetivo y se intuye un arco. Mitad de peli, me cargo al hijo (otra negligencia del padre). Y a partir de ahí, me olvido de lo que iba la peli. Porque a partir de ese punto, presento otra peli totalmente diferente, que tampoco acabo definiendo.
El único personaje que se podía medio rescatar es el de Sergi López pero acaba súper diluido y poco creíble. Cuando muere su hijo, su personaje se pierde. No tiene ningún sentido su reacción, no luchar por ver su cuerpo, no bajar, etc. Ah, espera, entonces Oliver Laxe, en texto (!!) nos tiene que explicar que claro, está en shock y que cuándo despierte de él será lo peor. El padre se introduce en el desierto, lo vemos comido por el paisaje. Ahí debería acabar la peli, pero Oliver hace un tirabuzón triple, lo expía rápidamente de sus pecados y acaba igualando su reciente duelo con el de los personajes planos de los raveros (el diálogo de las últimas palabras de los hijos con sus padres, WTF!!).
Recordemos padre negligente que lleva a su hijo a raves, en un país difícil, por carreteras peligrosas y en momentos, sin supervisión. Realmente Sergi López ha hecho lo que ha podido con el material que se le ha dado.
Hay dos pelis ahí metidas, y ninguna bien desarrollada. ¿Ese plano final? ¿Cuál es la tesis? El director dice que se siente reflejado en la rebeldía de los raveros y lo único que queda claro es que en su película expone que debemos hacer caso a las autoridades.
Se podría seguir con lo que se ha comentado de la representación occidental de Marruecos, y también, la manera tan naif de presentar el mundo rave.
En definitiva, una película visualmente atractiva, con un gran inicio pero que acaba totalmente perdida.