Lo prometido es deuda: aquí está el hilo dedicado al primer libro del club de lectura del foro. La idea es que participe quien quiera y cuando quiera: no hay necesidad de esperar a leerlo completo, ni tampoco una fecha o plazo en el cual haberse leído la novela. Solamente recordemos avisar de posibles spoilers.
Así pues, empezamos con ‘Rascacielos’, de J. G. Ballard, una de sus novelas principales. Está bastante disponible en bibliotecas de Madrid, que es lo que yo conozco (entiendo que su presencia en otras redes bibliotecarias será similar), y también en librerías de primera y segunda mano.
A partir de aquí, que quien quiera empiece a comentar. Por mi parte, iré a por un ejemplar a la biblioteca de mi barrio en los próximos días.
Para empezar, quisiera comentar la asombrosa sincronicidad creativa entre J. G. Ballard y David Cronenberg. Durante años, creí que ‘Shivers’ era una adaptación neocárnica de ‘Rascacielos’, levantada por el director canadiense en base a su declarada admiración por Ballard. Pero no. Resulta que ambas obras fueron desarrolladas en paralelo, sin ninguno de los autores saber lo que el otro estaba haciendo, siendo estrenadas el mismo año con una diferencia temporal tan pequeña que hacía imposible cualquier influencia de una sobre la otra.
Si estáis empezando ‘Rascacielos’, veréis que la presentación del utópico bloque de viviendas es totalmente intercambiable con la intro de ‘Shivers’
Hostias qué bueno, nunca había reparado en las similitudes de El rascacielos y Vinieron de dentro de. De hecho pensaba que la conexión de Cronenberg con Ballard se reducía a eso, a una admiración muy fructífera (siendo como es Crash una de sus mejores pelis).
Bueno, pues habiendo leído algo menos de la mitad, me lanzo a hacer un comentario con cero spoilers y que es más bien una sensación a compartir…
Hace un tiempo vi unos vídeos en Youtube sobre un curso de pensamientos radicales contemporáneos que se organizó en la UCM hace varios años. Pues bien, en la sesión dedicada a Marx, el ponente, mi admirado César Rendueles, comentaba que los tres fallos fundamentales que Marx veía al capitalismo como sistema eran la alienación, la ineficacia y la explotación.
Todo esti lo relaciono con ‘Rascacielos’ porque me parece bestial cómo la novela de un señor inglés conservador reproduce de manera tan cabrona esas tres dinámicas en un entorno social que, para más inri, se supone que están en el sector afortunado de la población.
La novela es clásica en su escritura, pero muy turbadora en lo temático. Por el momento me está gustando mucho. Os dejo el inicio, para que os hagáis una idea de la movida nada más empezar:
Tengo la mejor biblioteca de mi ciudad literalmente a una calle de distancia y me odiaba a mi mismo por llevar décadas sin utilizarla. De pequeño no paraba de sacar libros de allí ¿cual fué la razón por la que abandoné esa costumbre? Bueno, ahora lo sé. Al parecer no devolver libros de la biblioteca prescribe, pero te deja una mancha en el historial para siempre y una mirada de reprobación de la bibliotecaria. El Conde de Montecristo (xD) y El Juego del Angel, los causantes del crimen. Me he ofrecido a reponerlos y me han dicho que se pondrán en contacto conmigo. Al final esto me va a salir caro.
Bueno, la sincera y absoluta decepción con mi yo del pasado y, seguramente, haberme ofrecido a pagar los malditos libros ha conmovido a la bibliotecaria y me ha permitido hacerme el carnet y sacar Rascacielos aunque en todo momento parecía que me estuviera perdonando la vida. En fin, cuando lea algo postearé.
Me reventé ayer el primer tercio de la novela y menudo gozadón (aunque bien sufrido y asfixiante).
Poco que aportar a lo dicho por aquí hasta ajusticiarlo del todo, pero me ha flipado esa conexión con Shivers que comenta @David_Intramuros. También puedo ver muy bien lo que apunta @Jose sobre cómo la novela recoge y expone esas insuficiencias del capitalismo, y me aventuraría a añadir que también hay mucho de ese clima insostenible al que nos condensan sus estructuras, con relaciones viciadas y mediadas por sus retorcidas lógicas. Veo mucho de eso en cómo se comunica Liang con sus vecinos, en cómo se perciben e incluso cómo el propio Ballard los entiende, que es algo que claramente se filtra a la hora de presentarlos.
Vaya, que tenía muchas ganas de darle tras leer lo que comentábais por aquí y, en efecto, me tiene pilladísimo. Deseando leer (y leeros) más!
Al margen de lo muchísimo que me gusta el estilo de Ballard (algo así como rocoso, seguro de sí mismo, con frases sintéticas e impactantes), es que menuda inteligencia se gasta. Es de estas novelas que, aun teniendo el misterio suficiente para expandir sus ideas través de la crítica, parecen ser conscientes de sus posibilidades discursivas y “se hacen la crítica a sí mismas”, por decirlo de alguna forma. Me he quedado en cuando el documentalista se pone a explorar el edificio ya teniendo claro que todo puede servir de metáfora de los estratos sociales, por ejemplo.
Me está flipando vaya. Tiene una lógica surrealista, de entender el comportamiento de los personajes pese a lo grotesco de lo que sucede, que me recuerda a la etapa francesa de Luis Buñuel.
Para cosas concretas estaría bien ponerlas en spoiler comentando antes en que capítulo ocurre.
A mi me está dejando el culo torcido, estoy gozandomelo como hacía tiempo que no me ocurría con un libro. Personalmente, las tramas que están basadas en ser “provocativas” me suelen dar hasta verguenza. Las percibo como el intento de un adolescente de ser edgy, muy ridículas y autoconscientes. Pero Ballard es muy seco. No juguetea con la anticipación, te lo lanza a la puta cara y sigue como si nada. Estoy totalmente in y quiero avanzar un poco más para comentar otras sensaciones.
@alcoronag vamos más o menos por la misma parte. Capítulo 5
Estoy pendiente de si este cambio de perspectiva me aleja de la sensación de estar leyendo algo muy sugerente pero muy burgués y centrado en las obsesiones de la generación X. Iremos viendo
Pues por aquí me lo he terminado, así que tiro unas ideas ya de conjunto (las pongo como spoiler a pesar de que no comentaré episodios concretos).
En cuanto a la forma, dos cosas me llaman la atención:
por un lado, lo que comentan @alcoronag y @AntiFilmMaker del estilo, que yo asocio a una intención casi de cronista o reportero, o un antropólogo, alguien que observa un fenómeno y solamente quiere dejar constancia de él, sin ni siquiera permitirse licencias retóricas… salvo una: las comparaciones; porque, por otro lado, el uso continuo del símil y la analogía me sugiere un intento de explicar “como si”, como las parábolas, que para dar con el sentido más exacto dan rodeos discursivos que estimulen algún tipo de idea en el oyente/lector.
Hay una comparación que dice que el rascacielos es como una caja de Pandora de múltiples puertas que se abren hacia dentro, y no puedo dejar de pensar en lo fino del hallazgo.
En cuanto al contenido: no creo ya tanto que se trate de una crítica al capitalismo o a la deriva neoliberal. Me parece que las reflexiones de Ballard tienen un carácter más antropológico: apunta a la tendencia humana a abrazar la barbarie si se dan las circunstancias adecuadas (de ahí que corten lazos con el exterior o no avisen a la policía). Y, si bien pensé que la movida apuntaba a cierto nihilismo posmoderno del rollo nada importa y todo nos la suda, me parece que la movida es mucho más jugosa que eso: diría que Ballard enfoca cierta propensión a lo atávico, un tiempo en el que las convenciones sociales y culturales post-Ilustración no tienen ninguns validez (de ahí que se coman perros, se normalicen las agresiones sexuales o se intuya incesto…).
Yo acabo de sacarlo de la biblioteca así que en nada os leeré bien, pero lo poco que os he visto de la parte sin spoilers está dejando las expectativas altísimas xD
A mi alguien me ha ganado por la mano en mi biblio así que voy a tener que esperar varias semanas, pero eso, viendo cómo os está entrando le tengo muchas ganasyo también.
Creo que me lo terminaré entre hoy y mañana. Admito que estoy a estas alturas ligeramente cansado del salvajismo de todo y me da la sensación de que lleva un rato sin que la situación pueda desmadrarse más de lo que está (con lo que todo no deja de ser un regodeo), pero me esperaré a terminarlo para dar una reflexión más completa.
Sí puedo añadir que me gusta mucho lo que dice @AntiFilmMaker de la provocación, es verdad que Ballard es sumamente hábil a la hora de despegarse del shock facilón.
Me he quedado a las puertas del capítulo 6 y me sumo a los comentarios alabando la novela y el estilo de Ballard.
Me ha gustado especialmente
el cambio de perspectiva entre Liang y Wilder, especialmente por esa realización de Wilder de que el edificio reproduce el sistema de clases y que a él le ha tocado estar en la parte explotada.
Creo además que, con mucha inquina, da en la clave de los problemas que ya se arrastraban desde la izquierda y que terminarían de explotar con la tercera vía que es saber hacer un diagnóstico pero no dar con la solución al problema.
Los inquilinos del piso 2 saben que los ricos del 35 y en adelante son los que les están haciendo la vida imposible, casi sin poder respirar por los problemas de olores y del aire acondicionado, y lo único que se les ocurre para responder es ir a mear a la piscina pija xD.
Novela terminada, paso a hacer un par de apreciaciones (a mi juicio sin spoilers).
Leer Rascacielos me ha parecido una experiencia tremendamente conflictiva, porque mientras que he admirado de principio a fin el estilo de Ballard y su capacidad descriptiva para lanzar imágenes sugerentes a cada párrafo prácticamente, me ha parecido muy desagradable su forma de mirar al ser humano. Concuerdo con la lectura que hace @Jose de su discurso y añado (porque el mismo Ballard insistió varias veces en ello) que esa inmersión en una organización social esquizofrénica debe venir de su experiencia en el campo de concentración cuando apenas era un niño (que describió en El imperio del sol siendo estas experiencias convertidas más tarde en una película muy interesante por parte de Spielberg).
Es una lectura de gran valor por lo potente y lo dada a teorizar sobre la misma (creo que fue a Preciado a quien leí que él experimentaba las novelas de Ballard como si fueran ensayos filosóficos), pero que estéticamente no termina de conectar conmigo. En efecto desatiende lecturas marxistas para insistir en una suerte de atavismo salvaje, un repliegue del ser humano a sus instintos primitivos y animales, que a mí no me entra por nihilista y, sobre todo, por furiosamente misógino. La escritura de las mujeres en esta novela es lamentable y Ballard parece escribir desde la creencia de que el patriarcado es ignoto a la constitución humana; una idea que tiene mi más firme rechazo y que de hecho me recuerda a una de las pelis más repugnantes de los últimos años, El triángulo de la tristeza de Ruben Östlund.
Ya sabéis, aquella peli que insistía en que las clases y los abusos de poder son algo propio del ser humano y que, si volviera a “recomenzar” la historia, también recomenzaría el capitalismo. Rascacielos es una obra mucho más lúcida, claro, pero no veo muchos grados de separación entre estas dos formas de antropología barata.
Este fin de semana me acabé The Wager, así que hoy mismo me puse con High-Rise. Aquí una pequeña anécdota:
Estaba yo tan feliz en mi terraza, bajo el sol (de un día fresquito y bonito, que ya tocaba), cuando me llaman al timbre y se empieza una agitada conversación con mi vecino y casero sobre unas humedades y unas supuestas reparaciones.
Yo la acabé también hace unos días (no quería monopolizar el hilo así que no puse nada jeje) y estoy completamente de acuerdo con todo lo que dices, especialmente con esa lectura de un “estado de naturaleza hobbesiano” para caracterizar al ser humano, que no casa nada con mi forma de pensar.
Sobre lo de los personajes femeninos tengo apuntadas también un par de cosillas, sobre todo porque me parece que una de las partes más interesantes que podría ofrecernos la novela, la historia de la mujer que escribe cuentos infantiles y como forma un grupo exclusivamente de mujeres para resistir en el rascacielos, se nos niega de forma activa y solo vemos la historia desde la perspectiva de 3 hombres.
Claro, es que aceptando que los tres perfiles son interesantísimos y complementarios como representación de los tres niveles del rascacielos, al final este desinterés por la subjetividad femenina le resta potencia a la novela. No deja de indagar en esa equiparación tan extendida en la cultura de que lo masculino = lo universal, y me ha dado pena que Ballard, con lo inteligente a todas luces que es, no haya sabido salir de él.