Pues vamos a seguir con el tema…
Desde el punto de vista de su estructura y su forma, me parece que ‘Hamnet’ se abraza con mucho entusiasmo (quizá demasiado) a fórmulas que se relacionan con eso de “se lee bien” tan bestsellero: la alternancia en los puntos de vista (que contribuyen a diversificar la acción y a demorar la resolución de los conflictos en un clímax que los acaba reuniendo a todos) o, sobre todo, arrimarse a un tono melodramático cuyos efectos adversos son siempre jodidos de soslayar (y que @alcoronag ha señalado ya).
Pero coincido también con Alberto en que lo importante de esta novela está en el discurso. Y en mí segundo acercamiento al libro destacaría dos cosas: en primer lugar, la reflexión sobre la figura del artista, y, en segundo lugar, de nuevo la paternidad issues.
Con respecto a lo primero: creo que, complementando a es visión sobre la ficción, ‘Hamnet’ propone una mirada sobre el artista como una interesante mezcla entre lo mítico/sacralizado (el artista como persona en contacto con una forma distinta de pensar y representar el mundo) y la propia desmitificación (el artista como alguien tan separado del mundo que presenta una ineptitud patética para lidiar con la vida). Usar a Shakespeare diría que responde, en ese sentido, a dos cosas: lo oportuno de su devenir biográfico, y lo universal de su figura como encarnación del concepto de escritor.
‘Hamnet’ ejemplifica claramente la distancia entre alguien que afronta la pérdida desde la creación artística, pero, lejos de realzar esa postura, la hace palidecer al ponerla al lado de cómo encara Agnes, la madre, la no-artista, esa misma situación.
Eso enlaza con lo segundo que destacaría: la, en ocasiones soterrada, pero siempre presente, reflexión sobre la paternidad. Me ha vuelto a dejar tocado (supongo que releer esto y ver al mismo tiempo estos días ‘De tal padre, tal hijo’ de Kore-eda, que no la había visto aún, no iba a ser gratis), y me reafirma en un pensamiento que tengo a menudo. A saber: la necesidad de ficciones en las que se problematice la figura del padre, más allá de lugares comunes, con toda las sutilezas presentes ahí.
Lo dejo aquí a la espera de leer vuestros comentarios, ¡seguimos!