Me siento muy identificado con lo de las últimas 50 páginas, a mí me pasó algo extremadamente similar. Y es cierto lo de que se traza una presión económica sobre Shakespeare pero al mismo tiempo… se metió ahí porque quiso, y creo que lo más chulo de Hamnet es cómo pone en diálogo esas dos esferas, esos dos duelos, siempre destacando que Shakespeare es un hombre egoísta e insatisfecho que puede permitirse vivir el duelo “así” por el privilegio patriarcal.
La escena final yo creo que en todo caso sí que muestra a Agnes entendiendo cómo el marido ha trabajado su propio duelo, pero no estoy seguro de que sea especialmente catártico para ella. Me gusta pensar que es un libro que termina formulando la pregunta “¿es suficiente, debemos perdonar a Shakespeare, debemos perdonar a los hombres"?, y no un libro que termina afirmando “menos mal que tenemos las historias”. Supongo que la peli preferirá basarse en la afirmación.