Joder, qué bueno era el maldito Godard con las frases, qué magnífico tuitero habría sido!
Es muy bonita esa idea de Johnny Guitar como patrón oro del cine o algo parecido. Es cierto que pensándolo desde ese lugar podemos verlo como una película total donde explote algún tipo de cumbre cinematográfica: el color apasionado, el drama romántico, las convenciones agitadas del western, el vínculo del lenguaje cinematográfico con el teatro, el estrellato hollywoodiense (lo de Joan Crawford no es de este mundo y me atrevería a decir que lo de Hayden tampoco; mira que era un actor discretillo, pero menuda PRESENCIA)… es como la peli perfecta para recurrir a esas frases hechas temibles estilo “CINE CON MAYÚSCULAS”