Buenas Choquejuerguistas! Doy inaugurado por aquí oficialmente el hilo dedicado a Johnny Guitar, primera película del llamado Slow Cinefórum donde iremos comentando mes a mes una peli interesante adscrita al cine clásico (o simplemente cualquier peli que tenga unos añitos).
Vamos entonces con una peli mítica de la que os adjunto unos cuantos detalles jugosillos: se estrenó en 1954 y, aunque pueda parecer de entrada una superproducción quintaesencial de Hollywood, lo cierto es que se trata de un título bastante raro. No fue exactamente un fracaso en taquilla (porque, de hecho, fue más bien independiente y no costó mucho dinero, lo financió una productora experta en westerns de Serie B como es Republic Pictures), pero la fama legendaria que ostenta actualmente se debe más bien a revalorizaciones posteriores. De hecho fue un film de culto para los directores y críticos de la Nouvelle Vague: a los franceses les apasionó que fuera una película tan extraña y excesiva, Truffaut llegó a decir de ella que era como “La bella y la bestia del western”. Y, en esta línea de filias europeas, conviene añadir que Almodóvar le hizo un homenaje directo en el 88 con Mujeres al borde de un ataque de nervios.
Creo que es fácil comprender esa afición por ‘Johnny Guitar’, ya que aun perteneciendo a la edad dorada del western en los años 50 es bastante rupturista para el género. Aunque se titule ‘Johnny Guitar’ la protagonista total es una mujer, Vienna, y la interpreta una diva legendaria de Hollywood desde el cine mudo como es Joan Crawford. El susodicho Johnny Guitar es más bien secundario y le interpreta Sterling Hayden.
Hay muchas vías para comentar ‘Johnny Guitar’. Está su posible carácter de metáfora sobre la caza de brujas de McCarthy (reflejada en cómo el pueblo se moviliza contra el casino de Vienna) y desde luego su considerable feminización del género: no es solo que Crawford sea la protagonista sino que la villana principal también es una mujer, Emma (Mercedes McCambridge, que al parecer se llevó fatal con Crawford en el rodaje).
También está su pertenencia a la obra de un cineasta icónico de estos años que habría quien podría considerarle un autor con todas las de la ley, Nicholas Ray. Un director que empezó en ligas independientes (debutó en 1949 con Los amantes de la noche, considerada un ensayo para Bonnie y Clyde y, por tanto, para el Nuevo Hollywood de los 60/70) y más tarde se codeó con las grandes estrellas de la época colándolos en películas muy chocantes y antipáticas. Antes de recurrir a la mítica Crawford colocó a Humphrey Bogart como un guionista sospechoso de asesinato en En un lugar solitario (la relación de Ray con la industria siempre fue muy ambivalente), y luego de ‘Johnny Guitar’ tuvo una relación muy profunda con James Dean, a quien dirigió en Rebelde sin causa. La prematura muerte de Dean fue devastadora para él.
Ray era un director muy intenso. Todas sus películas tienen retratos psicológicos extremos y, una vez salta al color, una paleta desquiciada (no hay más que ver el Technicolor de ‘Johnny Guitar’, que parece casi de dibujos animados). Tuvo una vida privada muy agitada (era bisexual, lo que ha movido a que se estudie mucho su cine según sus posibles ramificaciones queer) y desarrolló una trágica adicción al alcohol y las drogas.
Y poco más que añadir de momento, salvo que a un servidor le parece una masterpis absoluta jaja. Os cedo la palabra. ¿Qué os parecido ‘Johnny Guitar’?








